jueves, 16 de marzo de 2017

¡Qué hacer para heredar la Vida Eterna!

 





21 de Febrero

¡Por el Nuevo Pacto!

Por Riqui Ricón*

Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos. Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas (Ex 24.7-8).

La Biblia es la Palabra de Dios y no miente. Cada día, al meditar en ella, debes recordar siempre que, TODO, absolutamente todo, lo que en ella está contenido se refiere, de una u otra forma, al AMOR que Dios siente por ti, y la sangre del pacto, en el antiguo testamento, no es la excepción.

Efe 2:4-5 RV60  Pero Dios,  que es rico en misericordia,  por su gran amor con que nos amó,  (5)  aun estando nosotros muertos en pecados,  nos dio vida juntamente con Cristo  (por gracia sois salvos).

Por Amor, Dios creó el universo para ti. Por Amor, te ha dado vida y diseñó un plan infalible para que puedas escapar de la ley del pecado y de la muerte. Por Amor, entregó a Su Hijo Jesucristo para pagar el precio de tus pecados y así, no perderte a ti, sino que, por el contrario, creyéndole a Él, creyendo a Su Palabra, te dio VIDA ETERNA, una vida plena y abundante.

He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado (Jer 31.31-34).

Dado que el antiguo pacto fue invalidado a causa de nuestra incapacidad para cumplirlo, Dios, por Amor, estableció un Nuevo Pacto, pero ahora en la Sangre de Su propio Hijo, Jesús.

De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto  en mi sangre,  que por vosotros se derrama (Luc 22.20).

Es por este Nuevo pacto, que el Amor de Dios te otorga el derecho a la Vida Eterna, y te eleva de la condición de simple criatura, a ser un(a) auténtico(a) y legítimo(a) Hijo(a) amado(a), del Padre celestial.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jua 3.16-17).

¡Dios te ama tanto que prefirió entregar a su propio Hijo antes que perderte a ti!

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos  (1 Jua 3.1 BAD).

Dios te ama tanto, que aunque tú estabas muerto(a) en delitos y pecados te dio vida juntamente con Cristo Jesús para llamarte y declararte Su propio(a) Hijo(a).

Heb 8:6 RV60  Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo,  cuanto es mediador de un mejor pacto,  establecido sobre mejores promesas.

Ahora bien, si miras atentamente en la perfecta ley, la de la libertad (la Biblia), notarás que Jesús es constituido como fiador de este Nuevo Pacto, que es un mejor Pacto, establecido sobre mejores promesas.

¡Qué mejor promesa que ser hecho parte de la familia de Dios!

en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad (Ef 1.5).

Así es mi amado(a), hoy puedes estar seguro(a) que Dios no te ha dejado ni te dejará, Él ha establecido un mejor Pacto en la Sangre de Su Hijo Jesucristo para perdonar todos tus pecados y, de esta forma, darte la VIDA ETERNA que solamente un(a) Hijo(a) de Dios tiene derecho a tener.

siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 P 1.23).

Mediante el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús, ¡Dios te hizo de Nuevo!

Este día puedes salir más que vencedor(a) de todo problema, angustia o enfermedad, sabiendo que, por el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús, eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, y no de simiente corruptible sino de la incorruptible semilla que es la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Jn 10.10).

Este día, ten por seguro que tú puedes salir más que vencedor(a) de cualquier problema, circunstancia o enfermedad, sabiendo que tienes VIDA ETERNA y ésta, por Cristo Jesús, sólo puede ser una Vida Plena y Abundante.

Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia (Mat 3.17).

Hoy, por el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús, puedes escuchar a tu Padre celestial decirte lo mismo que le dijo a Jesús allá en el Jordán: tú eres Mi Hijo(a) AMADO(A) y en ti tengo toda mi complacencia.

¡Dios se complace en ti! Él se complace cuando CREES lo que te dice en Su Palabra.

Heb 11:6 RVC  Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan.

FE es creerle a Dios, creyendo Su Palabra.

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, este día quiero agradecerte por el gran Amor con que me has amado. Cristo Jesús, me asombro cada día más y más por todo lo que has hecho por mí y en mí. Estoy decidido(a), con Tu ayuda, Espíritu Santo, a cambiar mi forma de pensar transformándome en el espíritu de mi mente. Sin importar las circunstancias del momento o la forma en que hoy me siento, creo y declaro que soy ese(a) Hijo(a) que Tú, mi Dios y Padre, siempre has deseado, justo(a), santo(a) y perfecto(a). Lo sé porque así está escrito en Tu Palabra y esa es la Verdad. Estoy dispuesto(a) a dejar atrás todas esas emociones y pensamientos negativos de fracaso y de derrota. Esa vieja naturaleza nada tiene en mí, pues yo he sido regenerada(o) en Cristo Jesús para vivir una vida plena y victoriosa. Lo sé porque lo dice la Biblia, lo creo porque es Tu Palabra de Honor y me dispongo, con Tu ayuda, Espíritu Santo, a vivirlo. Viviré esa vida prospera, en salud, amor, paz y gozo que Tú, oh Dios, deseas para mí. Yo, _____________ (tu nombre aquí), soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece, pues mayor es el que está en mí que el que está en el mundo y ese eres Tú, Precioso Espíritu de Dios. No le daré lugar al diablo y a sus mentiras en mi vida. ¡No voy a temer más! Echo fuera de mi vida toda ansiedad e inquietud.  ¡En todas las cosas soy más que vencedor(a) por medio de Aquel que me amó, Cristo Jesús! ¡Ya he sido sanada(o) por las heridas de Jesús! ¡He sido establecida(o) para reinar en esta vida por la sangre de Jesús! No hay forma que pueda perder, pues Tú, mi Dios y Padre, estás en mí y conmigo, y si Dios es conmigo, ¿quién contra mí? ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspera(a)! ¡Soy feliz! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2011

 


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Febrero 21         Mat 3 /  Ex 24 /  Pro 11

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 

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