domingo, 2 de enero de 2022

¡Esta es tu confianza y tu dicha!

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           <ENGLISH>




 02 Enero 

¡Esta es tu confianza y tu dicha! 

Por Riqui Ricón*

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal (Gen 3.1-5).

 

Es muy importante comenzar este año recordando que, desde el principio, Satanás es un mentiroso y un engañador. Él seguirá intentando engañarte con sus mentiras con el único propósito de hacerte dudar de la Palabra de Dios. Tratará de utilizar todo tipo de circunstancias, problemas, enfermedades, conflictos y/o personas, con tal que dudes acerca de lo que Dios tiene para ti este año nuevo.

 

Si consigue sembrar sus dudas en tu corazón podrá infundirte temor y angustia para llevarte a la desobediencia y al pecado.

 

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira (Jn 8.44).

Satanás pudo hacer que Adán y a Eva desobedecieran cuando, con sus mentiras, logró hacer que ellos dudaran de la Palabra de Dios. Así, al escuchar las mentiras, los puso en la incertidumbre: ¿Quién dirá la verdad, Dios o la serpiente? ¿A quién le vamos a creer, a Dios o a la serpiente?

 

El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir; pero yo he venido para darles vida, una vida rica y permanente (Jn 10.10 CST).

Recuerda que la única arma que tiene Satanás es la mentira y ésta adquiere poder sólo al momento que la crees. Su obra es robar, matar y destruir la Palabra de Dios y Su poder vivificante en tu Vida.

 

La buena noticia es que ahora tú ya lo sabes y estás prevenido(a).


Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca (1 Jn 5.18).

La noticia realmente excelente es que, por el Nuevo Pacto, en la Sangre de Jesús, tú ahora eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, por lo cual, conforme a la Escritura, tú ya no practicas el pecado; Jesús mismo es el que te guarda y el maligno no puede tocarte. ¡Aleluya!

 

Puedes estar seguro(a) que el Salmo 2 se aplica a tu persona:

 

Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho:  Mi  hijo  eres  tú;  Yo  te  engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra (Sal 2.7-8).

Así que, no prestes oídos a las palabras de duda, fracaso y temor que abundan a tu alrededor. No permitas que ninguna circunstancia adversa te haga dudar de la Biblia, que es la Palabra de Dios.

 

En este segundo día del año, pon tus ojos en Jesús, el autor y consumador de tu fe y corre con paciencia, constancia y persistencia la carrera que tienes por delante, pues este año ya es el mejor año de tu vida. Este año ya es un año de Gracia Abundante para realizarte en todo tu ESPLENDOR al saber, creer y vivir como un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo.

 

¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del SEÑOR brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del SEÑOR brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! (Isa 60.1-2 NVI).

¿Cómo hacer esto? ¿Cómo puedes tener éxito en hacer de este año el mejor año de tu vida? Pon mucha atención y escucha a tu Padre celestial, Dios Todopoderoso, revelarte el secreto, el camino y la forma, para hacer de este año el mejor de tu existencia:

 

Repite siempre las palabras del libro de la ley de Moisés. Estúdialo día y noche, de manera que puedas actuar de acuerdo a lo escrito en él, para que te vaya bien y tengas éxito (Jos 1.8 PDT).

Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito (Jos 1.8 NVI).


Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien  (Jos  1.8).

 

Así es, este Año Nuevo haz de la Biblia la norma máxima de tu existencia, ponla en tu mente, boca y corazón, medítala de día y de noche y la fe vendrá a ti y comenzarás actuar conforme a Ella y entonces (no antes, ni después, ni de ningún otra forma), harás prosperar tu camino y TODO te saldrá bien.

 

Adán y Eva perdieron su confianza al dudar de la Palabra de Dios. Sin embargo, tú has comenzado este año sabiendo que esta es tu confianza: ¡Jamás serás avergonzado(a) de haber creído a la Palabra de Dios!

 

Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado (Sal 119.42).

 

Entonces, de acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, con toda certeza puedes creer y esperar que este año será para ti de dicha y plenitud para que alcances tu Esplendor y comiences a reinar mediante la Gracia Abundante.

 

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

 

¡Animo! Comienza a leer la Biblia y proponte leerla al menos una vez cada año desde ahora y hasta que Jesús vuelva. La dicha vendrá a tu vida y jamás serás avergonzado(a).

 

Oremos en voz audible:

 

Amado Padre celestial, yo he creído a Tu Palabra; por eso he recibido a Tu Hijo Jesús como mi Señor y Salvador. Agradezco el Amor perfecto e incondicional que tienes hacia mí. Jesús, en verdad que Tú eres lo más maravilloso que me ha sucedido. Por lo que hiciste por mí en la cruz, ahora yo tengo vida, y no cualquier clase de vida sino Vida Eterna, la vida Plena y Abundante que sólo pueden vivir aquellos que hemos sido justificados, perdonados, santificados y perfeccionados, para ser hechos Hijos de Dios. Muchas, muchísimas gracias. Señor, quiero que sepas que te amo y que te adoro con todo mi ser y mi corazón. Hoy sé, que puedo comenzar este año en plena certidumbre de fe. Declaro que ya estoy viviendo el mejor año de mi vida. Recibo mi sanidad. Recibo mi libertad. Recibo mi prosperidad. Soy un(a) Hijo(a) dichoso(a) porque sé que, pase lo que pase, suceda lo que suceda, no temeré mal alguno, porque Tú, mi Dios, estás conmigo. Y, ¿qué puedo decir a esto? Si Tú, mi Dios, estás conmigo, ¿quién contra mí? Me


determino a leer Tu Palabra, a meditarla de día y de noche para vivir en la Plenitud que sólo Tú, Señor, me has podido dar. ¡Este año alcanzaré mi Esplendor! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy un(a) Hijo(a) del Rey! En el nombre de Jesús. Amén.

 

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre!

¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

 

*Ricardo C. Peredo Jaime © 2012

 

 

 

Tres Recomendaciones:

Lo que acabas de suceder al reconocer a Jesucristo como el Señor y Salvador de tu vida, de acuerdo con La Palabra de Dios, es que has Nacido de Nuevo, ya no más como un ser humano común y corriente, sujeto a la ley del pecado y de la muerte, sino que ahora eres un(a) legítimo(a) y auténtico(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, exactamente igual a Jesucristo, quien ahora es tu Hermano Mayor. Por lo tanto, te hago estas tres importantísimas recomendaciones:

1.     Orar. Orar es platicar con Dios. Así que, búscate un lugar tranquilo donde puedas comenzar a platicar todas tus cosas con Él. Hazlo de forma audible y notarás como Dios siempre responderá a tu corazón.

2.     Leer y meditar la Palabra de Dios. La Biblia es La Palabra de Dios, así que, consigue una Biblia y comienza a leerla y meditarla. ¿Cómo empezar? Es muy sencillo. Dependiendo del día que sea hoy, busca en el programa de lectura “La Biblia en un año” y realiza las lecturas correspondientes. Este programa lo puedes obtener en: A Través de La Biblia En Un Ano (palabradehonor.org) Notarás que el programa está arreglado para imprimirlo como un cuadernillo.

3.     En oración con Dios, tu Padre, busca y únete a una iglesia o congregación cristiana donde enseñen la Palabra de Dios en base a las Buenas Noticias que son el Evangelio de Jesucristo.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2020

 


 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

 

Enero 2                                Luc 6.1-26   / Gen 3-5 / Sal 2

 



Cápsula del día.




Puedes escuchar o descargar la lectura de la  Biblia en audio del día de hoy, la tenemos para ti en dos versiones: 


RV60 




NVI 



Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

 

Enero 2                                Luc 6.1-26   / Gen 3-5 / Sal 2

 

 

 

San Lucas 6.1-26

Los discípulos recogen espigas en el día de reposo

(Mt. 12.1–8; Mr. 2.23–28)

6


1Aconteció en un día de reposo,* que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían,a restregándolas con las manos. 2Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo?* 3Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; 4cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes,b y comió, y dio también a los que estaban con él?c 5Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.*

El hombre de la mano seca

(Mt. 12.9–14; Mr. 3.1–6)

6Aconteció también en otro día de reposo,* que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. 7Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo* lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. 8Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. 9Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo* hacer bien, o hacer mal?  ¿salvar  la  vida,  o  quitarla? 10Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 11Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.

Elección de los doce apóstoles

(Mt. 10.1–4; Mr. 3.13–19)

12En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: 14a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 15Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, 16Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

Jesús atiende a una multitud

(Mt. 4.23–25)

 


*  Aquí equivale a sábado.

 

a a 6.1: Dt. 23.25.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

b b 6.4: Lv. 24.9.

c c 6.3–4: 1 S. 21.1–6.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.


17Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; 18y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. 19Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt. 5.1–12)

20Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

21Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados.

Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.

22Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como  malo,  por  causa  del  Hijo  del  Hombre.d 23Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.e

24Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo.

25¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.

26¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.1

 

Génesis 3-5

Desobediencia del hombre

3

1Pero la serpientea era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios

había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.


d d 6.22: 1 P. 4.14.

e e 6.23: 2 Cr. 36.16; Hch. 7.52.

1 Reina Valera Revisada (1960)------------------------------------------------------------------------ 6.26

a a 3.1: Ap 12.9; 20.2.


8Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11Y Dios le dijo:

¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. 13Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó,b y comí. 14Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido,3 y él se enseñoreará de ti. 17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18Espinos y cardos te producirá,c y comerás plantas del campo. 19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. 20Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva,4 por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 21Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

22Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida,d y coma, y viva para siempre. 23Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 24Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines,

y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Caín y Abel

4

1Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo:  Por voluntad

de Jehová he adquirido5 varón. 2Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. 3Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto  de la tierra una ofrenda a Jehová. 4Y Abel  trajo  también de los  primogénitos  de sus

 


b b 3.13: 2 Co. 11.3.

3 O, tu voluntad será sujeta a tu marido.

c c 3.17–18: He. 6.8.

4 El nombre en hebreo se asemeja a la palabra que se usa para viviente.

d d 3.22: Ap. 22.14.

5 Heb. qanah, adquirir.


ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;a 5pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. 6Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? 7Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.6

8Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.b 9Y Jehová dijo a Caín:

¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 11Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. 13Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. 14He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.

16Salió, pues, Caín de delante de Jehová,  y habitó en tierra de Nod,7 al oriente de   Edén. 17Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc. 18Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. 19Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila. 20Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados. 21Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta. 22Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce

y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama.

23Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz;

Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:

Que un varón mataré por mi herida, Y un joven por mi golpe.

24        Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será.

25Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set:8 Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató  Caín. 26Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres

comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

 


a a 4.4: He. 11.4.

6 O, a ti será sujeto.

b b 4.8: Mt. 23.35; Lc. 11.51; 1 Jn. 3.12.

7 Esto es, Errante.

8 Esto es, Sustitución.


Los descendientes de Adán

(1 Cr. 1.1–4)

5

1Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a

semejanza de Dios lo hizo. 2Varón y hembra los creó;a y los bendijo,b y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.

3Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. 4Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió. 6Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós. 7Y vivió

Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. 8Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió.

9Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. 10Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. 11Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió.

12Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel. 13Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas. 14Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió.

15Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. 16Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. 17Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió.

18Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc. 19Y vivió Jared, después

que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 20Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió.

21Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. 22Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23Y fueron

todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24Caminó, pues, Enoc con Dios,c y desapareció, porque le llevó Dios. 25Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. 26Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. 27Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió.

28Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; 29y llamó su nombre Noé,9 diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa

de la tierra que Jehová maldijo. 30Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. 31Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió.


a a 5.2: Mt. 19.4; Mr. 10.6.

b b 5.1–2: Gn. 1.27–28.

c c 5.24: He. 11.5; Jud. 14.

9 Esto es, Consuelo, o Descanso.


32Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet.2

 

Salmos 2

 

El reino del ungido de Jehová

1        ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?

2        Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos

Contra Jehová y contra su ungido,a diciendo:

3        Rompamos sus ligaduras,

Y echemos de nosotros sus cuerdas.

4        El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos.

5        Luego hablará a ellos en su furor, Y los turbará con su ira.

6        Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte.

7        Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;

Yo te engendré hoy.b

8        Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.

9        Los quebrantarás con vara de hierro;c Como vasija de alfarero los desmenuzarás.

10        Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra.

11        Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor.

12        Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira.

Bienaventurados todos los que en él confían.3

 


2 Reina Valera Revisada (1960) 2.25-5.32

a a 2.1–2: Hch. 4.25–26.

b b 2.7: Hch. 13.33; He. 1.5; 5.5.

c c 2.9: Ap. 2.26–27; 12.5; 19.15.

3 Reina Valera Revisada (1960)  

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