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martes, 2 de abril de 2013

¡Cómo ser perfecto delante de Dios!

 



Martes 2 de Abril de 2013.

¡Él te hizo perfecto(a)!

Por Riqui Ricón*

No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová (Num 32. 11-12).

¿Qué hicieron Caleb y Josué para llegar a ser perfectos para con Dios? La respuesta a esta pregunta es tan simple que la mayoría de los que buscan al Señor la pasan por alto tratando de agradarle y de ser perfectos delante de Él en sus propios esfuerzos: ¡Josué y Caleb le creyeron a Dios!

Sabiendo que Él no puede mentir, Josué y Caleb creyeron a Su Palabra. Esto les dio la certeza de que aquello que Dios había dicho, lo iba a cumplir; lo que Él había hablado, sin lugar a dudas, lo iba a ejecutar.

Esto, creerle a Dios, creerle a Su Palabra, y no alguna de tus acciones o discursos, es lo único que te hace perfecto(a) delante de Dios.

Fe es creerle a Dios y el comportamiento santo e íntegro que caracteriza a un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo fluye de forma natural en la vida de todos aquellos y aquellas que están totalmente convencidos(as) que si Dios lo dijo, entonces, Él lo va a cumplir; si Dios lo habló, entonces, Él lo va a ejecutar.

Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? (Job 2.3).

Algunas personas, después de leer el libro de Job, tienen miedo (lo cual les produce muchas dudas), que Dios sea un psicópata megalómano (mentiroso), con delirios de grandeza, poder y omnipotencia que se relaciona con los seres humanos según el designio de sus caprichos y por lo tanto hay que temerle y obedecerle.

¡Nada más alejado de la Verdad que esto! La relación entre Dios y Job está basada en la Fe, pues, insisto, Dios no puede negar Su Palabra.

Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios (Job 2. 9-10).

¿Era Job un humilde esclavo totalmente resignado y abandonado a la voluntad de su Señor o tenía la certeza, la convicción de que Dios es bueno, que Él nunca le había abandonado y que no lo haría ahora, por lo tanto, tarde o temprano, se cumpliría la Palabra de Dios en su vida?

Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí (Job 19. 25-27).

Job sabía algo que tú debes saber: ¡Dios no miente! Y al final, todo te saldrá bien, pues Él así lo ha dicho.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados (Rom 8.28).

Siempre le irá bien a aquel (aquella) que realmente confía en Dios.

Jehová de los ejércitos,  Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

Así es mi amado(a), el día de hoy tú puedes tener la certeza, la total convicción de que Dios no te ha dejado ni te dejará. Tú eres tan especial para Él y Su Amor es tan grande por ti que prefirió entregar a Su propio Hijo para pagar el precio de tus pecados antes que perderte a ti.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jua 3.16-17).

¡Tú eres lo más valioso que Dios tiene sobre esta tierra!

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos  (1 Jua 3.1 BAD).

¡No sólo te salvó de la muerte eterna sino que lo hizo para llamarte Su propio(a) Hijo(a)!

En la mente y corazón de Dios, Su plan perfecto para tu vida siempre ha sido adoptarte legalmente como Su propio Hijo(a) y darte a heredar el reino de los cielos.

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo (Mat 25. 34).

Así que, sea lo que sea que estés enfrentando el día de hoy no permitas al temor y a la duda entrar a tu mente ni a tu corazón. Se perfecto(a) delante de Dios creyéndole a Él, creyendo Su Palabra.

Y si hijos, también herederos;  herederos de Dios y coherederos con Cristo (Rom 8.17a).

¡Eres heredero de Dios y coheredero con Cristo Jesús! Si te atreves a creer esto, que es Palabra de Dios, entonces no existe problema, enfermedad o aflicción que te pueda derrotar. Fortalécete en la fe poniendo la Palabra de Dios en tu mente, boca y corazón. Mantente firme creyéndole a tu Padre celestial, pues estoy seguro que tú como Caleb y Josué entrarás venciendo a la Tierra Prometida.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Cor 5.17).

Sin lugar a dudas tú eres perfecto(a) delante de Dios, pues Él te hizo perfecto(a) con la muerte y resurrección de Su Hijo Jesús, haciendo de ti una Nueva criatura: un Hijo(a) de Dios nacido(a) de Nuevo, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 Ped 1.23).

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;  porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados (He 10.12-14).

Como Josué y Caleb, sólo tienes que creerlo, pues es Palabra de Dios, Palabra de Honor.

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible (Mar 9.23).

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, amado Dios, Tú eres bueno y hermoso, yo lo sé. Tú eres mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Tú eres la fortaleza de mi vida; de quién he de atemorizarme? Cuando se juntan contra mí  las circunstancias, la enfermedad, la culpabilidad, la necesidad, los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos han de tropezar y caer. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado(a) pues Tú, Señor, estás conmigo cada instante de mi vida. Y en Verdad, si Tú estás conmigo; ¿quién contra mí? Asegurado y confiado está mi corazón pues se perfectamente en quién he confiado: ¡en Ti, Señor Jesús! Ahora sé que soy perfecto delante de Ti. Ahora sé que Tú me hiciste perfecto(a). ¡No voy a temer, sólo creeré Tu Palabra! ¡Todo lo puedo en Cristo! ¡En todas las cosas yo, ___________ (tu nombre aquí), soy más que vencedor(a) por medio de Tu Amor, Señor Jesús. Aunque ande en valle de sombra y de muerte no temerá mal alguno porque Tú, Jesús, estás conmigo. ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo! En el nombre de Jesús. Amén

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2011

 


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Abril 2                                   Mat 25.31-46 /  Núm 32-34 /  Job 2

 


jueves, 31 de enero de 2013

¿Quién, en Verdad, eres tú?

 
Miércoles 30 de Enero de 2013.
¡Eres Hijo(a) de Dios! ¡Eres Hijo(a) del Nuevo Pacto!
Por Riqui Ricón*
Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama (Luc 22.19-20).
En la actualidad existen muchos creyentes que no tienen un conocimiento correcto acerca del significado del Nuevo Pacto al cual Jesucristo hacía referencia cuando instituyó la Santa Cena. Muchos piensan que se trata de la vida que ahora puedes llevar en base al Nuevo Testamento de tu Biblia, otros llegan a afirmar que sus vidas ya no están más regidas por la ley del Antiguo Testamento sino por la Gracia del Nuevo Testamento.
La lectura bíblica del día de hoy nos ofrece un buen momento para reflexionar acerca de lo que realmente es el Nuevo Pacto y lo que éste significa.
el ladrón no viene sino para hurta y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Jn 10.10)
El problema al ignorar el verdadero significado del Nuevo Pacto se presenta cuando te das cuenta que la realidad imperante en tu vida es una ausencia o carencia de esa abundancia o plenitud de vida que debieras experimentar de acuerdo a las Palabras de Jesucristo.
¿Qué es lo que sucede? Que desconoces lo que el Nuevo Pacto es y, por lo tanto, cedes, sin saberlo ni quererlo, el derecho que te asiste para vivir una vida plena y abundante.
Veamos, en el Antiguo Testamento, la promesa del Nuevo Pacto y sus implicaciones.
He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto  con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado (Jer 31.31-34).
Al prometer un Nuevo Pacto, Dios se comprometió a que haría algo tan rotundo y contundente que quitaría, definitivamente, el pecado de en medio de tu relación con Él. Dios prometió que pondría Su Ley, la Palabra, en tu mente y corazón. Esto significaría, según Dios, un cambio tan profundo e interno que ya nadie más necesitaría ser enseñado acerca de Él pues, así, se establecería una relación tan íntima con Él como la de un Padre con su hijo.
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Ro 6.23).
Jesucristo pagó el justo castigo por tus pecados, regalándote, con su muerte, la Vida Eterna que es un derecho exclusivo de los Hijos de Dios.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).
Así que por Su Gran Amor con que te amó, el Padre te ofrece vida y plenitud por medio de Su Hijo, Jesucristo, en lugar de muerte y condenación.
Pero, ¿cómo se logró esto? Por el Nuevo Pacto que actuó en tu vida cuando recibiste a Jesús como Señor y Salvador, y, conforme a lo establecido por Dios en Su Palabra, la Biblia, en ese momento varios milagros sucedieron dentro de ti:
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra (Eze 36.26-27).
Dios resolvió el asunto del pecado en tu vida de una forma drástica y contundente: el hombre (la mujer) de pecado tendría que morir, tendría que ser destruido(a), y en su lugar Dios creo otro(a) totalmente nuevo(a). Al aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador, aceptaste el Nuevo Pacto en Su Sangre, Su muerte y Su resurrección. Entonces, Dios, en cumplimiento a Su Palabra, te hizo un espíritu nuevo, te dio un nuevo corazón y puso dentro de ti, y contigo, Su Espíritu Santo.
siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 P 1.23).
Esto, mi amado(a), representa la Sangre del Nuevo Pacto, la esencia de un Pacto donde Dios, a través de la fe en Su Palabra y en el sacrificio de Jesús, te ha hecho nueva criatura: un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, no de una semilla corruptible, sino de la simiente incorruptible que es Su Palabra que vive y permanece para siempre.
Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas (He 8.6).
Ahora, tienes Vida Eterna y eres un(a) Hijo(a) de Dios porque Él cumplió Su promesa de hacer un Nuevo Pacto, establecido con mejores promesas mediante la Sangre de Su Hijo Jesús.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Cor 5.17).
Tienes Vida Eterna y eres un(a) Hijo(a) de Dios porque, en cumplimiento al Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús, todos tus pecados fueron pagados y Dios te hizo nueva creatura, creando NUEVO el espíritu que, ahora, tú eres; dotándote de un corazón NUEVO donde Él ya pudo escribir Su Ley; y, además, como garantía, puso al Espíritu Santo dentro de ti por amigo y ayudador tuyo.
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria (Efe 1.13-14).
Esto te coloca en la verdadera dimensión de la plenitud y la vida abundante que tu Padre proveyó para ti, pues esta vida no  se trata de lo que estés percibiendo, sintiendo o enfrentando en este preciso momento, sino que esta vida se trata de lo que Dios dice acerca de ti, se trata de la Verdad infalible e inalterable de la Palabra de Dios.
¡Eres Hijo(a) de Dios! ¡Eres Hijo(a) del Nuevo Pacto!
Oremos en voz audible:
Amado Padre celestial, que asombroso es Tu Amor por mí. Te doy las gracias por haber dado a Tu Hijo Jesús como el precio justo y correcto por la redención de mi vida y de mi existencia. Señor Jesús, por el Nuevo Pacto en Tu Sangre, ahora yo tengo Vida Eterna y todo el derecho a hacer de ella una Vida Plena y Abundante. Por el Nuevo Pacto en Tu Sangre he sido justificado(a), perdonado(a), santificado(a) y perfeccionado(a) para ser hecho(a) un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. ¡Gracias! ¡Muchas gracias, Señor Jesús! Sin importar las circunstancias que hoy estoy enfrentando, ahora sé que de todas ellas saldré más que vencedor(a), pues soy, efectivamente, un(a) Hijo(a) del Rey y todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Así que, creo y declaro que ¡soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a) para vivir una Vida Plena y Abundante! ¡Recibo Tu Amor! ¡Recibo Tu Gozo! ¡Recibo Tu Paz! ¡Por la Sangre de Jesús, la Sangre del Nuevo Pacto, que no hay forma que yo pueda perder en esta vida! ¡Amén!
 Nota Importante:
¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?
Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:
Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.
*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2011
 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios
Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.
Enero 30                                Luc 22.1-38  /  Gen 39  /  Sal 30
 


jueves, 6 de diciembre de 2012

¿Cómo quiere Dios que termines el 2012 e inicies el 2013?

 
Viernes 7 de Diciembre de 2012.
¡Plenitud!
Por Riqui Ricón*
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (Ef 4.13).
¡Propósito! Esta es la característica en la vida de cualquier Hija(o) de Dios NACIDA(O) DE NUEVO.
De acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios, quien no puede mentir, ahora, en Cristo Jesús, tú tienes una naturaleza totalmente nueva y diferente; tú has Nacido de Nuevo no de simiente corruptible, sino de la semilla incorruptible que es la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 P 1.23). Tu origen, tu inicio en esta Nueva Vida es Cristo Jesús, pues Él es el Verbo, la Palabra, de Dios.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres...  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad (Jn 1. 1-4, 14).
Si tu origen es Cristo Jesús, ¿cuál es, entonces, el propósito de ésta tu Nueva Vida? El propósito de ésta tu Nueva Vida es desarrollar esa semilla, esa identidad que ya está dentro de ti, puesta ahí por el Espíritu Santo. Eres embajador(a) en nombre de Cristo y has sido hecho(a) por Dios conforme a la imagen de Su Hijo, Jesucristo.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre (Jn 14.12).
Llegar a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Jesús NO es cuestión de intentar desarrollar cualidades que pareciera careces de ellas o que no las tuvieras en absoluto. ¡No! Llegar a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Jesús SI es cuestión de creer, creer que, por lo que Jesús hizo por ti en la cruz, ahora eres la persona que Dios dice que tú ya eres.
Llegar a la unidad de la fe significa creerle a Él, creerle a Su Palabra y hacer de la Biblia la norma máxima de tu existencia. El primer paso para llegar a la unidad de la fe es comenzar por creer en Su Amor, pues es por Su Amor y sólo por Su Amor que tú, efectivamente, eres el (la) Hijo(a) que Dios ama.
MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! (1 Jn 3a. BAD).
¿Sabías que Dios te ama CON EL MISMO AMOR con el que ama a Su Hijo Jesús?
yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí (Jn 17.23 Biblia al Día).
La Biblia te confronta y te hace reflexionar, ¿qué más estatura de la plenitud de Cristo puedes alcanzar que saber que, por el precio que Él ya pagó, Su sacrificio en la cruz, Su muerte y Su resurrección, tú ya eres tal y como Él es?
Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo (1 Jn 4.16-17).
Ser perfeccionado en el Amor es recibir la identidad de Hijo(a) que Jesús ya pagó por ti. Y eso, mi amado(a), ¡eso es la plenitud de Cristo Jesús!
Oremos en voz audible:
Amado Padre celestial, que grandioso es saber que me amas tal y como amas a Jesús. Entre más estudio y medito Tu Palabra, la Biblia, más conozco de Tu Amor por mí y más me maravillo de lo perfecto y asombroso que es tu Plan de Redención. Me has hecho Nueva creatura, esto es, Nueva creación, esto es, una nueva especie de ser que no existía antes, esto es, un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. ¡Oh, amado Señor Jesús! Gracias por tanto Amor. Tú Palabra es la Verdad y yo soy la persona totalmente Nueva que Tú dices que ahora soy. No voy a escuchar, ni a creer, las voces de fracaso y derrota que quieren impedir que me manifieste a la estatura del varón perfecto que eres Tú, Jesucristo. Yo no he recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que he recibido el espíritu de adopción por el cual clamo, ¡Abba, Padre! Tú me has llamado en justicia y me sostienes de la mano. Tú eres el que me guarda y, por lo tanto, el maligno no me toca. Me determino, con tu ayuda, Espíritu Santo, a cumplir el propósito de mi estancia aquí en la tierra: manifestarte a Ti, Jesús, haciendo las cosas que Tu hiciste y aún mayores. Así que, resisto al espíritu de temor y duda. Recibo la Plenitud de Cristo. ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy Hijo(a) del Rey! En el nombre de Jesús. Amén.
*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2010
 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios
Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.
Diciembre 7                                     Efesios 4.1-16   /  Ez 10-11  /  Isa 42