lunes, 16 de enero de 2023

¡Mucho más que un(a) Hijo(a) de Abraham!

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 16 Enero 

¡Mucho más que un(a) Hijo(a) de Abraham!


 Por Riqui Ricón*

Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad… Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? (Luc 13.12, 16).

 

Muy interesante e ilustrativa es la forma en que Jesús se dirigió a esta mujer enferma pues no le dijo se libre te desato de tu enfermedad sino que le aclaró, le enseñó, algo que aparentemente no sabía: ¡ella ya era libre de su enfermedad!

 

De hecho, una de las versiones más antiguas de la biblia, la Septuaginta, lo expresa así: Y viéndola Jesús, voceóle y díjole: «Mujer, libre estás de tu enfermedad».

Lo que Jesús estaba enseñando es que, una hija de Abraham está bajo el pacto de bendición que Dios estableció con Abraham y su simiente y, por lo tanto, tiene todo el derecho legal y espiritual de ser y estar sana, pues Dios jamás ha faltado, ni faltará, a Su Palabra.

 

Ahora bien, si el antiguo pacto era un pacto de bendición y funcionaba, ¿cuánto más el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús? ¿Cuánto más el Nuevo Pacto que es un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas?

 

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu… Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa (Ga 3.13-14, 29).

 

Necesitas comprender que tú eres de Cristo y, además de haber sido comprado(a) y redimido(a) al precio de la Sangre de Jesucristo, ahora eres hijo(a), linaje, de Abraham y heredero(a) de las promesa del Espíritu.

 

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de   Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos:

¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo (Rom 8.14-17a).

 

El Nuevo Pacto se estableció con el propósito expreso de hacer de ti un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y que no vivas, nunca más, bajo maldición del pecado sino en la bendición de Dios.


Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Rom 8.1-2).

 

Es por todo esto que puedes presentarte con toda confianza y seguridad delante de tu Padre y recibir de Él TODO lo que te ha prometido.

 

Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti (Sal 16.1-2).

 

Tu confianza, garantía y plena seguridad fluye de la Biblia, la Palabra de Dios, pues Él no miente ni se arrepiente y TODAS Sus promesas se cumplirán, sin faltar una de ellas.

 

Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado (Sal 119.42).

 

Así que, sea cual sea la situación o problema que estás enfrentando hoy, te puedo decir con toda seguridad, no temas, cree solamente pues Aquel que no escatimó a Su propio Hijo sino que lo entregó por amor a ti, Él mismo te responderá y te dará junto con Jesús TODAS LAS COSAS. Dios no te ha dejado ni te dejará jamás.

 

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros,

¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? (Ro 8.32).

 

Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá (Sal 27.10).

 

¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti (Isa 49.15).

 

La pura Verdad es que Dios te ama tanto que prefirió entregar a Su Propio Hijo antes que perderte a ti.

 

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jua 3.16-17).

 

Ningún problema, enfermedad o necesidad que estés enfrentando el día de hoy es voluntad de tu Padre celestial. Lo que sí es Su Voluntad es que te levantes y enfrentes esas situaciones sabiendo que de todas ellas saldrás más que vencedor(a).

 

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad (3 Jn 2-3).


La Palabra de Dios, la Biblia, es la Verdad y el que tú camines en la Verdad siempre le produce gozo a Dios.

 

Se comienza sabiendo que la Voluntad de Dios para tu vida es buena, agradable y perfecta. Después, decides creerlo puesto que sabes que Dios no miente y que lo que Él dice en Su Palabra lo va a cumplir ya que Dios si tiene Palabra de Honor. Por último actúas conforme a lo que crees y sabes.

 

Si la Biblia dice que todo lo puedes en Cristo, entonces, sábete, siéntete y actúa como uno(a) que todo lo puede en Cristo; si la Biblia dice que en todas las cosas eres más que vencedor(a), entonces, sábete, siéntete y actúa como uno(a) que es más que vencedor(a) en todas las cosas. Si la Biblia dice que Dios te ama tanto que pagó todos tus pecados con la Sangre de Su Hijo Jesús para perdonarte y llamarte Hijo(a), entonces, sábete, siéntete y actúa como un(a) Hijo(a) Amado(a) de Dios.

 

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Jn 10.10).

 

¡Utiliza la Palabra de Dios! Ponla en tu corazón, en tu mente y en tu boca. Resiste al miedo, a la ansiedad, a la soledad, a la tristeza, a la depresión, a la pobreza, a la enfermedad y todo lo que te quiera robar tu identidad como un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y amado(a) del Padre. Ahora, en Cristo Jesús tienes todo el derecho a una vida plena y abundante.

 

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo (Jn 16.33).

 

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Ro 8.31).

 

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

 

La vida como un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo no estará carente de problemas o aflicciones, pero puedes confiar en Jesús, Él ya venció por ti y para ti; ¡Dios está contigo! Y si Dios está contigo, en verdad, ¿quién contra ti?

 

En medio de lo que estés enfrentando el día de hoy ten paz y dicha, y pon toda tu confianza en el Señor.

 

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (He 4.16).

 

Así que, acércate, hoy, confiadamente al trono de la gracia y recibe el oportuno socorro. Recibe tu sanidad, restauración y liberación en el nombre de Jesús. Pon tu confianza en Dios, Él es el que te guarda. Tú eres más que un(a) Hijo(a) de Abraham, eres un(a) Hijo(a) del único Dios y no hay para ti bien fuera de Él.

 

Oremos en voz audible:


Amado Padre celestial, te doy gracias porque hoy sé que puedo enfrentar con confianza cualquier problema, enfermedad o necesidad que venga a mi vida. Gracias por tanto y tan grande amor, que estando yo muerto(a) en delitos y pecados me diste vida juntamente con Cristo. Gracias porque la vida que me has dado es la Vida Eterna, la Vida Plena y Abundante que sólo tus hijos podemos gozar. Gracias, Señor Jesús, muchas gracias. Por esto me determino, con toda la ayuda que Tú, Espíritu Santo, me puedas dar, a vivir esta vida en plenitud, en certeza de fe, con gozo, sabiendo que saldré más que vencedor(a) en todas las cosas. ¡Resisto a Satanás! ¡Resisto a sus engaños y mentiras! ¡Yo soy la persona que Tú, mi Dios y Padre, dices en Tu Palabra que yo soy! ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! ¡En todas las cosas soy más que vencedor(a) por medio de Aquel que me amó, Cristo Jesús! ¡Mi Dios, pues, suplirá todo lo que me falta conforme a Sus riquezas en gloria! ¡Caerán a mi lado mil y diez mil a mi diestra mas a mí no llegará, porque aunque ande en valle de sombra y de muerte no temeré mal alguno, porque Tú, Señor, mi Dios, estás conmigo! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy feliz! En el nombre de Jesús. Amén.

 

*Ricardo C. Peredo Jaime © 2011

 


 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

 

Enero 16                                     Luc 13.1-17 / Gen 23 / Sal 16

 

 


Cápsula del día.






Puedes escuchar o descargar la lectura de la  Biblia en audio del día de hoy, la tenemos para ti en dos versiones: 


RV60 



NVI 



Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

 

Enero 16                                     Luc 13.1-17 / Gen 23 / Sal 16

 

 

 

San Lucas 13.1-17

Arrepentíos o pereceréis

13

1En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. 2Respondiendo Jesús, les dijo:

¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? 3Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. 4O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? 5Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Parábola de la higuera estéril

6Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. 7Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? 8Él


entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 9Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

Jesús sana a una mujer en el día de reposo

10Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo;* 11y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó  luego,  y  glorificaba  a Dios. 14Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo,* dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.a15Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo* su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? 16Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?* 17Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.1

 

Génesis 23

Muerte y sepultura de Sara

23

1Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron los años de la vida de Sara. 2Y

murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla. 3Y se levantó Abraham de delante de su muerta, y habló a los hijos de Het, diciendo: 4Extranjero y forastero soy entre vosotros;a dadme propiedad para sepultura entre vosotros,b y sepultaré mi muerta de delante de mí. 5Y respondieron los hijos de  Het  a  Abraham, y le  dijeron: 6Oyenos, señor  nuestro; eres  un príncipe  de  Dios entre


*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

13.14: Ex. 20.9–10; Dt. 5.13–14.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.

 

*  Aquí equivale a sábado.

Reina Valera Revisada (1960)-------------------------------------------------------------------------- 13.17

a  23.4: He. 11.13.

b  23.4: Hch. 7.16.


nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta. 7Y Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het, 8y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo sepulte mi muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí con Efrón hijo de Zohar, 9para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al extremo de su heredad; que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio  de  vosotros. 10Este Efrón estaba entre los hijos de Het; y respondió Efrón heteo a Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: 11No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy también la cueva que está en ella; en presencia de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerta. 12Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra, 13y respondió a Efrón en presencia del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo daré el precio de la heredad; tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerta. 14Respondió Efrón a Abraham, diciéndole: 15Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata; ¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, tu muerta. 16Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.

17Y quedó la heredad de Efrón que estaba en Macpela al oriente de Mamre, la heredad con la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que había en la heredad, y en todos sus

contornos, 18como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 19Después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela al oriente de Mamre, que es Hebrón, en la tierra de Canaán. 20Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, de Abraham, como una posesión para sepultura, recibida de los hijos de Het.2

 

Salmo 16

 

Una herencia escogida

Mictam de David.

1        Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

2        Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor;

No hay para mí bien fuera de ti.

3        Para los santos que están en la tierra,

Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

4        Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios. No ofreceré yo sus libaciones de sangre,

Ni en mis labios tomaré sus nombres.

5        Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte.

6        Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,


Reina Valera Revisada (1960).-------------------------------------------------------------------------- 23.20


Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

7        Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.

8        A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

9        Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;

10        Porque no dejarás mi alma en el Seol,a Ni permitirás que tu santo vea corrupción.b

11 Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.c3

 


16.10: 1 Co. 15.4.

16.10: Hch. 13.35.

16.8–11: Hch. 2.25–28.

Reina Valera Revisada (1960)

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