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jueves, 16 de enero de 2020

¡Cómo hacer valer el Nuevo Pacto!




10 de Enero
¡Las cláusulas!

Por Riqui Ricón*

Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros (Gen 17.3-11).

Amado(a), Dios es un Dios de pactos. Esto no significa que haya otros dioses, ni que Él ande haciendo pactos continuamente. Lo que sí significa, es que Dios quiere dejarte bien claro que Él es honorable, tiene honor y va a cumplir Su Palabra. Primero el sol, la luna y las estrellas dejan de existir, antes que Él deje de cumplir Su Palabra.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mat 24.35).

Saber y creer esto es fundamental tanto en tu relación con tu Padre celestial como para que puedas alcanzar con éxito los propósitos de Dios para tu vida.

Mira como esto era algo que tenía muy claro un joven de apenas unos 14 o 15 años de edad, llamado David. Cuando todo un ejército y el propio rey de Israel temblaban de miedo ante un gigante fanfarrón, David fue y le venció matándole. ¿Cómo pudo hacer eso? Tan sólo le habló al gigante haciéndole saber que él, Goliat, no era nadie y que en cambio él, David, tenía un pacto con Dios, un pacto al que Dios jamás faltaría.

Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?... Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos (1 S 17.26, 44-47).

David no tenía más fe que la que tú tienes, pues así como él, tú sabes que Dios no miente, ni se arrepiente, que si Él lo dijo, entonces, lo va a hacer; que si Dios lo habló, entonces, Él lo va a ejecutar.

Cualesquiera que sean los goliats que hoy estés enfrentando, sólo debes recordar que hay un pacto, y que éste pacto es muchísimo mayor y mejor que el que David tenía. Es el Nuevo Pacto, establecido en la Sangre preciosa y Poderosa de nuestro Señor Jesucristo.  Es un mejor Pacto, establecido sobre mejores promesas. Es el Nuevo Pacto al cual  Dios no va a faltar jamás.

Así que, toma algunas de las cláusulas de este Nuevo Pacto y recuérdaselas, audiblemente, a tus goliats:

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil 4.13). ¡Yo todo lo puedo! ¡No existe problema, circunstancia o situación que yo no pueda resolver!

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo (1 Jn 4.4). ¡Pertenezco a Dios! ¡Soy Su Hijo(a) amado(a)! ¡Nada más por esto, ya he vencido! ¡Mayor es Él, el Espíritu Santo, que está en mí, y conmigo, que el que está en el mundo!

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó (Ro 8.37). ¡En todas, absolutamente todas, las cosas soy más que vencedor(a)!

No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará (Sal 91.5-7). ¡No voy a temer, pues aunque ande en valle de sombra y de muerte, Tú, Señor Jesús, estás conmigo! ¡Soy un(a) Hijo(a) bendito(a) del Señor y no miraré cuando el mal venga sobre mí, pues aunque todo a mi alrededor estén sucediendo malas cosas, a mí no llegarán!

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado (Sal 27.1-3). ¡Dios es mi luz y mi salvación! ¡Dios mismo es la fortaleza de mi vida! ¡No le temo a nada! ¡Mis enemigos caen y tropiezan delante de mí! ¡Yo confío en Ti, mi Dios y Padre! ¡Tengo paz y gozo, pues dichoso(a) es el (la) hombre (mujer) que en Ti confía!

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados (Isa 53.4-5). ¡De toda enfermedad y dolencia soy libre! ¡Por la Sangre y las heridas de Jesús, yo soy sano(a)!

En Su pacto con Abraham, Dios prometió multiplicar su descendencia y bendecirlo; en el Nuevo Pacto, en la Sangre de Jesús, Dios te pone muy por encima de lo prometido, al hacerte legalmente Su Hijo(a): Un(a) heredero(a) de Dios y coheredero(a) con Cristo Jesús.

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos;  herederos de Dios y coherederos con Cristo (Ro 8.15-17a).

Esta es apenas una muy pequeña muestra de las grandes y hermosas promesas que Dios te ha dado con el fin de que puedas participar de Su Naturaleza Divina mediante el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús.

Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina (2 Pe 1.4 NVI).

Valdría mucho la pena que este año hicieras todo lo necesario por conocer, recordar, meditar y, sobre todo, utilizar a tu favor las cláusulas del Nuevo Pacto.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; PORQUE ENTONCES harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Jos 1.8).

De acuerdo a las cláusulas del Pacto sólo existe una forma de hacer prosperar tu camino y que todo te salga bien y ésta es haciendo de la Biblia la norma máxima de tu existencia.

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, muchas gracias por amarme tanto que, aunque estaba yo muerto(a)  en delitos y pecados, me diste vida juntamente con Cristo. Gracias por el Nuevo Pacto en la Sangre de Tu Hijo Jesús con el cual me has trasladado de las tinieblas a Tu luz admirable, haciéndome, legítimamente, un(a) Hijo(a) Tuyo(a). ¡Señor Jesús, te amo con todo mi ser! Hoy quiero honrar este Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús y les hablo y declaro a todos mis problemas, enfermedades y aflicciones que,  ¡Pertenezco a Dios! ¡Soy Su Hijo(a)! ¡Nada más por esto, ya he vencido! ¡Mayor es Él, el Espíritu Santo, que está en mí, y conmigo, que el que está en el mundo! ¡En todas, absolutamente todas, las cosas soy más que vencedor(a)! ¡No voy a temer, pues aunque ande en valle de sombra y de muerte, Tú, Señor Jesús, estás conmigo! ¡Soy un(a) Hijo(a) bendito(a) del Señor y no miraré cuando el mal venga sobre mí, pues aunque todo a mi alrededor estén sucediendo malas cosas, a mí no llegarán! ¡Dios es mi luz y mi salvación! ¡Dios mismo es la fortaleza de mi vida! ¡No le temo a nada! ¡Mis enemigos caen y tropiezan delante de mí! ¡Yo confío en Ti, mi Dios y Padre! ¡Tengo paz y gozo, pues dichoso(a) es el (la) hombre (mujer) que en Ti confía! ¡De toda enfermedad y dolencia soy libre! ¡Por la Sangre y las heridas de Jesús, yo soy sano(a)! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012



Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Enero 10                              Luc 10.1-20  /  Gen 17   Sal 10


jueves, 2 de enero de 2020

 <ENGLISH>






02 de Enero


¡Esta es tu confianza y tu dicha! Por Riqui Ricón*

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal (Gen 3.1-5).

 

Es muy importante comenzar este año recordando que, desde el principio, Satanás es un mentiroso y un engañador. Él seguirá intentando engañarte con sus mentiras con el único propósito de hacerte dudar de la Palabra de Dios. Tratará de utilizar todo tipo de circunstancias, problemas, enfermedades, conflictos y/o personas, con tal que dudes acerca de lo que Dios tiene para ti este año nuevo.

 

Si consigue sembrar sus dudas en tu corazón podrá infundirte temor y angustia para llevarte a la desobediencia y al pecado.

 

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira (Jn 8.44).

Satanás pudo hacer que Adán y a Eva desobedecieran cuando, con sus mentiras, logró hacer que ellos dudaran de la Palabra de Dios. Así, al escuchar las mentiras, los puso en la incertidumbre: ¿Quién dirá la verdad, Dios o la serpiente? ¿A quién le vamos a creer, a Dios o a la serpiente?

 

El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir; pero yo he venido para darles vida, una vida rica y permanente (Jn 10.10 CST).

Recuerda que la única arma que tiene Satanás es la mentira y ésta adquiere poder sólo al momento que la crees. Su obra es robar, matar y destruir la Palabra de Dios y Su poder vivificante en tu Vida.

 

La buena noticia es que ahora tú ya lo sabes y estás prevenido(a).


Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca (1 Jn 5.18).

La noticia realmente excelente es que, por el Nuevo Pacto, en la Sangre de Jesús, tú ahora eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, por lo cual, conforme a la Escritura, tú ya no practicas el pecado; Jesús mismo es el que te guarda y el maligno no puede tocarte. ¡Aleluya!

 

Puedes estar seguro(a) que el Salmo 2 se aplica a tu persona:

 

Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho:  Mi  hijo  eres  tú;  Yo  te  engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra (Sal 2.7-8).

Así que, no prestes oídos a las palabras de duda, fracaso y temor que abundan a tu alrededor. No permitas que ninguna circunstancia adversa te haga dudar de la Biblia, que es la Palabra de Dios.

 

En este segundo día del año, pon tus ojos en Jesús, el autor y consumador de tu fe y corre con paciencia, constancia y persistencia la carrera que tienes por delante, pues este año ya es el mejor año de tu vida. Este año ya es un año de Gracia Abundante para realizarte en todo tu ESPLENDOR al saber, creer y vivir como un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo.

 

¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del SEÑOR brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del SEÑOR brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! (Isa 60.1-2 NVI).

¿Cómo hacer esto? ¿Cómo puedes tener éxito en hacer de este año el mejor año de tu vida? Pon mucha atención y escucha a tu Padre celestial, Dios Todopoderoso, revelarte el secreto, el camino y la forma, para hacer de este año el mejor de tu existencia:

 

Repite siempre las palabras del libro de la ley de Moisés. Estúdialo día y noche, de manera que puedas actuar de acuerdo a lo escrito en él, para que te vaya bien y tengas éxito (Jos 1.8 PDT).

Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito (Jos 1.8 NVI).


Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien  (Jos  1.8).

 

Así es, este Año Nuevo haz de la Biblia la norma máxima de tu existencia, ponla en tu mente, boca y corazón, medítala de día y de noche y la fe vendrá a ti y comenzarás actuar conforme a Ella y entonces (no antes, ni después, ni de ningún otra forma), harás prosperar tu camino y TODO te saldrá bien.

 

Adán y Eva perdieron su confianza al dudar de la Palabra de Dios. Sin embargo, tú has comenzado este año sabiendo que esta es tu confianza: ¡Jamás serás avergonzado(a) de haber creído a la Palabra de Dios!

 

Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado (Sal 119.42).

 

Entonces, de acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, con toda certeza puedes creer y esperar que este año será para ti de dicha y plenitud para que alcances tu Esplendor y comiences a reinar mediante la Gracia Abundante.

 

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

 

¡Animo! Comienza a leer la Biblia y proponte leerla al menos una vez cada año desde ahora y hasta que Jesús vuelva. La dicha vendrá a tu vida y jamás serás avergonzado(a).

 

Oremos en voz audible:

 

Amado Padre celestial, yo he creído a Tu Palabra; por eso he recibido a Tu Hijo Jesús como mi Señor y Salvador. Agradezco el Amor perfecto e incondicional que tienes hacia mí. Jesús, en verdad que Tú eres lo más maravilloso que me ha sucedido. Por lo que hiciste por mí en la cruz, ahora yo tengo vida, y no cualquier clase de vida sino Vida Eterna, la vida Plena y Abundante que sólo pueden vivir aquellos que hemos sido justificados, perdonados, santificados y perfeccionados, para ser hechos Hijos de Dios. Muchas, muchísimas gracias. Señor, quiero que sepas que te amo y que te adoro con todo mi ser y mi corazón. Hoy sé, que puedo comenzar este año en plena certidumbre de fe. Declaro que ya estoy viviendo el mejor año de mi vida. Recibo mi sanidad. Recibo mi libertad. Recibo mi prosperidad. Soy un(a) Hijo(a) dichoso(a) porque sé que, pase lo que pase, suceda lo que suceda, no temeré mal alguno, porque Tú, mi Dios, estás conmigo. Y, ¿qué puedo decir a esto? Si Tú, mi Dios, estás conmigo, ¿quién contra mí? Me


determino a leer Tu Palabra, a meditarla de día y de noche para vivir en la Plenitud que sólo Tú, Señor, me has podido dar. ¡Este año alcanzaré mi Esplendor! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy un(a) Hijo(a) del Rey! En el nombre de Jesús. Amén.

 

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre!

¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

 

*Ricardo C. Peredo Jaime © 2012

 


 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

 

Enero 2                                 Luc 6.1-26  / Gen 3-5 / Sal 2









Puedes escuchar o descargar la lectura de la  Biblia en audio del día de hoy, la tenemos para ti en dos versiones: 

RV60 





NVI







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miércoles, 1 de enero de 2020

¡Tú harás de este año el mejor año de tu vida!





01 de Enero


¡Tú harás de este año el mejor año de tu vida! 
Por Riqui Ricón*

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan

(Luc 5.38).

Siempre es hermoso recibir un presente. Abrir una bolsa de regalo o abrir la envoltura de un paquete que acabamos de recibir es emocionante. Se trata de la sorpresa por recibir algo nuevo que aún no conocemos. Tú puedes hoy comenzar este año nuevo con la misma sensación y expectativa pues tienes por delante los mejores días de tu vida.

Cuando alguien se convierte a Cristo, se transforma en una nueva criatura. Su existencia anterior queda atrás, y él comienza a vivir una nueva vida, a ser parte de una nueva creación (2 Cor 5.17 CST).

No importa la edad que tengas, la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, no hace acepción de personas y te enseña claramente que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí TODAS son hechas NUEVAS. Ahora bien, o esto es verdad o no lo es. ¡No hay medias tintas!

¡Nada de eso! Dios, que es fiel, sabe que al escribiros no hemos vacilado entre el sí y el no, sino que al decir "sí" decimos sí, y al decir "no" decimos no. Porque Jesucristo, el Hijo de Dios, no representa ningún titubeo; ni tampoco es un "Sí" y un "No" simultáneos, dado que él es el "Sí" de Dios, aquel a quien yo, y también Timoteo y Silvano, os hemos predicado. En Cristo, todas las promesas de Dios son "Sí" y "Amén"; es decir, están confirmadas. Y para gloria de Dios se cumplen en nosotros, los que somos de Cristo (2 Co 1.18-20 CST).

¡Buenas noticias, puedes comenzar este Año Nuevo sabiendo que las promesas de Dios están confirmadas, y para gloria de Dios se han de cumplir en tu vida, pues tú eres de Cristo!

De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe

[por creerle a Dios, creyendo Su Palabra] de principio a fin, tal como está escrito:
«El justo vivirá por la fe [por creerle a Dios, creyendo Su Palabra](Ro 1.17 NVI).


Amado(a), no te dejes engañar por el acusador, quien es padre de mentira y homicida desde el principio, no le permitas robarte tu esperanza con sus mentiras. Él te chillará al oído, “¡No! Yo no miento. Esta es la realidad. Etc.”; mas tú fortalécete en el Señor y en el poder de Su Fuerza, permanece firme en la Palabra de Dios y declara: “Puede que esa sea la realidad, diablo, pero yo conozco la Verdad, y ésta es que yo soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y, entérate bien, yo soy más que vencedor(a) y TODO, absolutamente TODO, lo puedo en Cristo Jesús que me fortalece”.

Así es, ¡Tú eres esa Nueva creación que la Biblia habla! ¡Eres el vino nuevo que Dios tiene preparado para endulzar y alegrar este año que comienza! ¡En el Año Nuevo tú eres, y seguirás siendo, un(a) Hijo(a) del Todopoderoso Dios!

Ni echa nadie vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, el vino hará reventar los odres y se arruinarán tanto el vino como los odres. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos (Mar 2.22 NVI).

Recuerda que el vino nuevo se pone en odres nuevos.

No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad, para que lleguéis a comprobar lo buena, grata y perfecta que es la voluntad de Dios (Ro 12.2 CST).

¡No escuches otras voces! Escucha solamente la Voz de tu Padre celestial que te anima a cambiar tu antigua forma de pensar. Renuévate en el espíritu de tu mente con la Palabra de Dios, la Biblia, y espera con gozo y alegría lo mejor de parte de Él, en este año que comienza.

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad (Efe 4.22-24).

A pesar de todo lo que el diablo diga, chille o patalee, tú, y solamente tú, eres ese(a) nuevo(a) hombre (mujer); ese(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, creado(a) según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Así es, ¡la Biblia está hablando de ti!


Puedes comenzar este año sabiendo que el es año de ESPLENDOR, donde la Gracia Abundante, que está sobre ti, se manifestará para que desarrolles el máximo potencial en tu vida, salud, familia, economía y ministerio.

Por lo tanto, tómate de la Palabra de Dios, la Biblia, y has que suceda. Créele a Él, y has de la lectura y meditación de la Palabra de Dios la prioridad máxima en tu vida.

¡Recibe la Gracia Abundante para reinar!

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará (Sal 1.1-3).

Por difícil que parezca, ahora tú eres este(a) hombre (mujer) bienaventurado(a), y estás destinado, por la Palabra de Dios, para ser, en este Nuevo Año, un árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; todo lo que hagas, prosperará.

¿Cómo podrás hacer esto posible? ¡Sencillo!

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Jos 1.8).

¡Escrito está! Hazte el firme propósito de leer y meditar TODA la Biblia durante este año, ponla en tu mente, boca y corazón, y la fe crecerá en ti, y comenzarás a guardar y hacer todo lo que en Ella está escrito, y entonces (no antes, ni después, ni de ningún otra forma), harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

¡Dios lo dice! Y si Dios lo dice así, entonces forzosamente es Verdad y se cumplirá.

Otra cosa muy importante y necesaria para comenzar este año es que recuerdes siempre que,

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió



Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).
Por el Amor que Dios siente por ti, Jesús fue a la cruz y pago el precio de todos tus pecados para adoptarte en Su familia como un(a) Hijo(a) legítimo y hacerte partícipe de Su naturaleza mediante todas estas preciosas y grandísimas promesas.

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos (1 Jn 3.1 BAD).


Dado que tú eres ese(a) Hijo(a) legítimo y amado(a) de Dios, despójate de la vieja naturaleza viciada como si fuera un vestido viejo, renuévate en el espíritu de tu mente, sabiendo, y creyendo, que eres un(a) Hijo(a) del Dios Altísimo y comienza a reinar con la Gracia Abundante, pues este año es el año de tu ESPLENDOR.

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).


¡Créele a Dios! ¡Créele a Su Palabra!

Toma todas y cada una de Sus promesas y vive este año sabiendo que primero el cielo y la tierra dejarán de existir antes que Dios, tu Padre, deje de cumplirte Su Palabra. Confía en Él y serás dichoso(a), pues Él lo hará.

¡Prepárate a reinar utilizando la Gracia Abundante que Dios, tu Padre, te ha dado! Oremos en voz audible:
Amado Padre celestial, este día me dispongo a comenzar un nuevo año con la certeza, la convicción, de quién yo soy. Señor Jesús, por lo que Tu hiciste, por Amor a mí, ahora tengo identidad, soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Hoy me olvido, ciertamente, de lo que está atrás y me extiendo a lo que tengo por delante, la meta, el premio del Supremo llamamiento de vivir esta vida como un(a) Hijo(a) del Rey. ¡Cómo pagar todo esto! ¡Cómo no vivir en Tu Gracia Abundante, precioso Dios! Declaro, en el nombre de Jesús, que este año será el mejor año de mi vida. Este es el año de mi sanidad y de una vida en salud. Llamo a la prosperidad económica y a la restauración de todos los lazos familiares. Bendigo mi casa y mi familia, declarando que Tú, glorioso Espíritu Santo, nunca faltarás en la vida y corazones de mis seres queridos y que tu Palabra morará abundantemente en todos nosotros. Llamo a la luz y la libertad que me dan el


saberme un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Año Nuevo, tú serás el año de mi Esplendor donde voy a reinar mediante la Gracia Abundante. ¡En todas las cosas saldré más que vencedor(a) por medio de Tu Amor, mi Señor Jesús! ¡Todo lo puedo! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡El Amor, el gozo y la paz son las características de mi Nueva Naturaleza en Cristo! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:
¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?
Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:
Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre!
¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime © 2012



Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Enero 1                                 Luc 5.27-39  / Gen 1-2 / Sal 1








Puedes escuchar o descargar la lectura de la  Biblia en audio del día de hoy, la tenemos para ti en dos versiones: 

RV60 






NVI


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