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domingo, 3 de enero de 2016

¡Cómo NO TAMBALEARTE jamás!

 

3 de Enero

¡Tú estás firme, parado(a) sobre la Roca!

Por Riqui Ricón*

Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca (Luc 6.47-48).

Al comenzar un año nuevo, muchas personas hacen un balance y se proponen nuevas metas; valoran sus haberes y deberes y hasta plantean estrategias. Otras, solamente hacen propósitos casuales pues pretenden vivir su vida como siempre lo han hecho: sobrellevando el paso.

Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta (Sgo 2.26).

¡Este año está destinado a ser el mejor año de tu vida! Para que esto sea así, tú tienes que hacer que suceda. No basta sólo declararlo. Hay que actuar en consecuencia, pues la fe sin obras es muerta. Declara tus sueños, planifica tus metas de este año y pon manos a la obra. Ve tras ellos porque son tuyos; ¡Te pertenecen!

Cava hondo hasta que encuentres el VERDADERO FUNDAMENTO que es la Palabra de Dios, entonces, de acuerdo a las enseñanzas de Jesús, el río de la vida vendrá y golpeará con ímpetu, mas a ti no llegará, ni siquiera lo notarás porque no te podrá mover.

Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará  (Sal 91.7 NVI).

Por la Gracia de Dios eres lo que eres, un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y es por esto que la Biblia, la Palabra de Dios, que no miente, es el fundamento de tu vida (de lo contrario no estarías leyendo esto).

SI CREEN USTEDES que Jesús es el Cristo, que es el Hijo de Dios y que es su Salvador, [entonces y sólo entonces] son hijos de Dios (1 Jn 5.1a BAD).

Cuando aceptaste a Jesús como Señor y Salvador de tu vida le creíste a Dios, creyendo Su Palabra y por esa fe, tú Naciste de Nuevo pero ahora como un(a) Hijo(a) del Rey.

Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece  (1 P 1.23 NVI).

Tú no eres más la misma persona fracasada y pecadora que antes eras. Si crees esto, si le crees a Dios, creyendo Su Palabra, entonces te levantarás para hacer de este año un año de Esplendor. Lo que significa que este año desarrollarás tu máximo potencial.

¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del SEÑOR brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del SEÑOR brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! (Isa 60.1-2 NVI).

Pero, ¿cómo se hace esto? Jesús lo expresó claramente cuando dijo, el que oye mis palabras y las hace, éste estará firme y no caerá.

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino (Sal 119-105).

Escuchar la Palabra es relativamente fácil, pero, ¿qué significa hacer la Palabra? Significa, ¡Creer! ¡Creerla! ¡Creerle a Él, creyendo a Su Palabra! Significa hacer tuya la Palabra de Dios, poniéndola en tu boca, mente y corazón, leyéndola y meditándola de día y de noche hasta que obtienes esa certeza de lo que estás esperando de este año y estás convencido(a) de que lo obtendrás a pesar de que aún no lo puedas ver.

Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo. Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí (Sal 3.3-6).

Hacer la Palabra significa saber y creer que Dios es bueno y que durante todo este año Él será un escudo alrededor de ti; vivirás con Su gloria y con la cabeza bien en alto, pues Dios ha declarado que te responderá cuando tú a Él clames.

Pon mucha atención porque aunque parezca que han puesto sitio contra ti, no vas a temer a la multitud de personas y/o problemas que este año tú vas a resolver, pues sabes que sabes, que Dios, tu Padre, es el que te sustenta.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento (Sal 23.4).

Aunque andes en valle de sombra y de muerte no temerás porque el Señor está contigo, y si Dios es contigo, ¿quién contra ti? Te garantizo que sabiendo y creyendo esto, vas a dormir en paz todas las noches de este año. Al fin y al cabo, ¡escrito está!

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Rom 8.31).

No prestes tus oídos a la mentira. Si pones tus ojos en lo difícil de tus circunstancias, entonces tu adversario el diablo, mediante tus emociones y sentimientos, podrá alterar tus pensamientos inundándolos de miedo, duda e incredulidad. ¡Pon tus ojos en Jesús, el autor y consumador de tu fe!

Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas (a Su Palabra), y seréis prosperados (2 Cro 20.20).

Aprende de Adán y Eva, ellos no creyeron la Palabra de Dios, pues Él les dijo, “ciertamente morirán”. Sin embargo, sí creyeron la mentira de aquel que les dijo, “no morirán sino que serán como Dios, sabiendo el bien y el mal”. Y, ¿sabes? ¡Ese no fue el mejor de sus años!

Dios siempre ha deseado que tomes de Su Plenitud y alcances el cumplimiento de todas Sus promesas y este año, Él está particularmente interesado en que construyas sobre la Roca y en que te determines a vivir en la luz y la libertad que produce la Plenitud de Dios en ti, al ser tú un(a) Hijo(a) del Rey.

Comienza hacer de este el mejor año de tu vida por medio de la Biblia, pon la palabra de Dios en tu boca, mente y corazón, haciendo de su lectura y meditación la prioridad de cada día de tu vida.

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres (Jn 8.31-32).

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Jos 1.8).

Si edificas tu vida sobre este fundamento, ¿Qué problema, enfermedad o angustia te podrán derrotar? ¡Tú estarás siempre cimentado(a) sobre la Roca! Conocerás la Verdad, y la Verdad te hará libre.

Oremos audiblemente:

Amado padre celestial, este año estoy más que dispuesto(a) a caminar en la Verdad de Tu Palabra. Con Tu ayuda, Espíritu Santo, voy hacer de este año el mejor año de mi vida. Gracias, Señor Jesús, pues es por Ti que podré conseguirlo, ya que por Tu Amor, por Tu muerte y por Tu resurrección me hiciste un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y tengo Vida Eterna. Tu Palabra, la Biblia, dice claramente que en esto se hace perfecto Tu Amor, que así como Tú eres, así soy yo en este mundo. Por esto sé que puedo hacer las cosas que Tú hiciste y vivir como Tú viviste. Por esto sé que en todas las cosas, buenas y malas, soy más que vencedor(a), pues todo lo puedo en Ti, mi Señor, en Tu Palabra y en Tu nombre. ¡No voy a temer! Este es mi año de luz y libertad en la identidad que me da Tu Palabra. Este es mi año para reinar con Tu Gracia Abundante. Este es mi año de Esplendor. En medio de cualquier problema, enfermedad o aflicción, creo y declaro que este año será un año de salud y prosperidad porque sé que esa es Tu Voluntad para conmigo: buena, agradable y perfecta. Por lo tanto, ¡resisto a la enfermedad! ¡Resisto a la pobreza y a la escasez! ¡Resisto la desintegración familiar! ¡Resisto al miedo y a la incredulidad! ¡Resisto a la tristeza y a la depresión!  ¡En todas las cosas saldré más que vencedor(a) por medio de Tu Amor, mi Señor Jesús! ¡Todo lo puedo! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡El Amor, el gozo y la paz son las características de mi Nueva Naturaleza en Cristo! ¡Soy dichoso(a)! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012

 


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Enero 3                                               Luc 6.27-49   /  Gen 6-7 /  Sal 3

 


 

 

sábado, 2 de enero de 2016

¡Cómo derrotar a la duda!

 

2 de Enero

¡Esta es tu confianza y tu dicha!

Por Riqui Ricón*

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal (Gen 3.1-5).

Es muy importante comenzar este año recordando que, desde el principio, Satanás es un mentiroso y un engañador. Él seguirá intentando engañarte con sus mentiras con el único propósito de hacerte dudar de la Palabra de Dios. Tratará de utilizar todo tipo de circunstancias, problemas, enfermedades, conflictos y/o personas, con tal que dudes acerca de lo que Dios tiene para ti este año nuevo.

Si consigue sembrar sus dudas en tu corazón podrá infundirte temor y angustia para llevarte a la desobediencia y al pecado.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira (Jn 8.44).

Satanás pudo hacer que Adán y a Eva desobedecieran cuando, con sus mentiras, logró hacer que ellos dudaran de la Palabra de Dios. Así, al escuchar las mentiras, los puso en la incertidumbre: ¿Quién dirá la verdad, Dios o la serpiente? ¿A quién le vamos a creer, a Dios o a la serpiente?

El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir; pero yo he venido para darles vida, una vida rica y permanente (Jn 10.10 CST).

Recuerda que la única arma que tiene Satanás es la mentira y ésta adquiere poder sólo al momento que la crees. Su obra es robar, matar y destruir la Palabra de Dios y Su poder vivificante en tu Vida.

La buena noticia es que ahora tú ya lo sabes y estás prevenido(a).

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca (1 Jn 5.18).

La noticia realmente excelente es que, por el Nuevo Pacto, en la Sangre de Jesús, tú ahora eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, por lo cual, conforme a la Escritura, tú ya no practicas el pecado; Jesús mismo es el que te guarda y el maligno no puede tocarte. ¡Aleluya!

Puedes estar seguro(a) que el Salmo 2 se aplica a tu persona:

Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra (Sal 2.7-8).

Así que, no prestes oídos a las palabras de duda, fracaso y temor que abundan a tu alrededor. No permitas que ninguna circunstancia adversa te haga dudar de la Biblia, que es la Palabra de Dios.

En este segundo día del año, pon tus ojos en Jesús, el autor y consumador de tu fe y corre con paciencia, constancia y persistencia la carrera que tienes por delante, pues este año ya es el mejor año de tu vida. Este año ya es un año de Gracia Abundante para realizarte en todo tu ESPLENDOR al saber, creer y vivir como un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo.

¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del SEÑOR brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del SEÑOR brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! (Isa 60.1-2 NVI).

¿Cómo hacer esto? ¿Cómo puedes tener éxito en hacer de este año el mejor año de tu vida? Pon mucha atención y escucha a tu Padre celestial, Dios Todopoderoso, revelarte el secreto, el camino y la forma, para hacer de este año el mejor de tu existencia:

Repite siempre las palabras del libro de la ley de Moisés. Estúdialo día y noche, de manera que puedas actuar de acuerdo a lo escrito en él, para que te vaya bien y tengas éxito  (Jos 1.8 PDT).

Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito (Jos 1.8 NVI).

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,  sino que de día y de noche meditarás en él,  para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;  porque entonces harás prosperar tu camino,  y todo te saldrá bien (Jos 1.8).

Así es, este Año Nuevo haz de la Biblia la norma máxima de tu existencia, ponla en tu mente, boca y corazón, medítala de día y de noche y la fe vendrá a ti y comenzarás actuar conforme a Ella y entonces (no antes, ni después, ni de ningún otra forma), harás prosperar tu camino y TODO te saldrá bien.

Adán y Eva perdieron su confianza al dudar de la Palabra de Dios. Sin embargo, tú has comenzado este año sabiendo que esta es tu confianza: ¡Jamás serás avergonzado(a) de haber creído a la Palabra de Dios!

Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado (Sal 119.42).

Entonces, de acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, con toda certeza puedes creer y esperar que este año será para ti de dicha y plenitud para que alcances tu Esplendor y comiences a reinar mediante la Gracia Abundante.

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

¡Animo! Comienza a leer la Biblia y proponte leerla al menos una vez cada año desde ahora y hasta que Jesús vuelva. La dicha vendrá a tu vida y jamás serás avergonzado(a).

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, yo he creído a Tu Palabra; por eso he recibido a Tu Hijo Jesús como mi Señor y Salvador. Agradezco el Amor perfecto e incondicional que tienes hacia mí. Jesús, en verdad que Tú eres lo más maravilloso que me ha sucedido. Por lo que hiciste por mí en la cruz, ahora yo tengo vida, y no cualquier clase de vida sino Vida Eterna, la vida Plena y Abundante que sólo pueden vivir aquellos que hemos sido justificados, perdonados, santificados y perfeccionados, para ser hechos Hijos de Dios. Muchas, muchísimas gracias. Señor, quiero que sepas que te amo y que te adoro con todo mi ser y mi corazón. Hoy sé, que puedo comenzar este año en plena certidumbre de fe. Declaro que ya estoy viviendo el mejor año de mi vida. Recibo mi sanidad. Recibo mi libertad. Recibo mi prosperidad. Soy un(a) Hijo(a) dichoso(a) porque sé que, pase lo que pase, suceda lo que suceda, no temeré mal alguno, porque Tú, mi Dios, estás conmigo. Y, ¿qué puedo decir a esto? Si Tú, mi Dios, estás conmigo, ¿quién contra mí? Me determino a leer Tu Palabra, a meditarla de día y de noche para vivir en la Plenitud que sólo Tú, Señor, me has podido dar. ¡Este año alcanzaré mi Esplendor! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy un(a) Hijo(a) del Rey! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012

 

Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Enero 2                                 Luc 6.1-26   /  Gen 3-5 /  Sal 2

 



viernes, 1 de enero de 2016

¡Cómo alcanzar el Esplendor!

 

1 de Enero

¡Tú harás de este año el mejor año de tu vida!

Por Riqui Ricón*

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan (Luc 5.38).

Siempre es hermoso recibir un presente. Abrir una bolsa de regalo o abrir la envoltura de un paquete que acabamos de recibir es emocionante. Se trata de la sorpresa por recibir algo nuevo que aún no conocemos. Tú puedes hoy comenzar este año nuevo con la misma sensación y expectativa pues tienes por delante los mejores días de tu vida.

Cuando alguien se convierte a Cristo, se transforma en una nueva criatura. Su existencia anterior queda atrás, y él comienza a vivir una nueva vida, a ser parte de una nueva creación (2 Cor 5.17 CST).

No importa la edad que tengas, la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, no hace acepción de personas y te enseña claramente que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí TODAS son hechas NUEVAS. Ahora bien, o esto es verdad o no lo es. ¡No hay medias tintas!

¡Nada de eso! Dios, que es fiel, sabe que al escribiros no hemos vacilado entre el sí y el no, sino que al decir "sí" decimos sí, y al decir "no" decimos no. Porque Jesucristo, el Hijo de Dios, no representa ningún titubeo; ni tampoco es un "Sí" y un "No" simultáneos, dado que él es el "Sí" de Dios, aquel a quien yo, y también Timoteo y Silvano, os hemos predicado. En Cristo, todas las promesas de Dios son "Sí" y "Amén"; es decir, están confirmadas. Y para gloria de Dios se cumplen en nosotros, los que somos de Cristo (2 Co 1.18-20 CST).

¡Buenas noticias, puedes comenzar este Año Nuevo sabiendo que las promesas de Dios están confirmadas, y para gloria de Dios se han de cumplir en tu vida, pues tú eres de Cristo!

De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe [por creerle a Dios, creyendo Su Palabra] de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe [por creerle a Dios, creyendo Su Palabra] (Ro 1.17 NVI).

Amado(a), no te dejes engañar por el acusador, quien es padre de mentira y homicida desde el principio, no le permitas robarte tu esperanza con sus mentiras. Él te chillará al oído, “¡No! Yo no miento. Esta es la realidad. Etc.”; mas tú fortalécete en el Señor y en el poder de Su Fuerza, permanece firme en la Palabra de Dios y declara: “Puede que esa sea la realidad, diablo, pero yo conozco la Verdad, y ésta es que yo soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y, entérate bien, yo soy más que vencedor(a) y TODO, absolutamente TODO, lo puedo en Cristo Jesús que me fortalece”.

Así es, ¡Tú eres esa Nueva creación que la Biblia habla!  ¡Eres el vino nuevo que Dios tiene preparado para endulzar y alegrar este año que comienza! ¡En el Año Nuevo tú eres, y seguirás siendo,  un(a) Hijo(a) del Todopoderoso Dios!

Ni echa nadie vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, el vino hará reventar los odres y se arruinarán tanto el vino como los odres. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos  (Mar 2.22 NVI).

Recuerda que el vino nuevo se pone en odres nuevos.

No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad, para que lleguéis a comprobar lo buena, grata y perfecta que es la voluntad de Dios (Ro 12.2 CST).

¡No escuches otras voces! Escucha solamente la Voz de tu Padre celestial que te anima a cambiar tu antigua forma de pensar. Renuévate en el espíritu de tu mente con la Palabra de Dios, la Biblia, y espera con gozo y alegría lo mejor de parte de Él, en este año que comienza.

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad (Efe 4.22-24).

A pesar de todo lo que el diablo diga, chille o patalee, tú, y solamente tú, eres ese(a) nuevo(a) hombre (mujer); ese(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, creado(a) según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Así es, ¡la Biblia está hablando de ti!

Puedes comenzar este año sabiendo que es año de ESPLENDOR, donde la Gracia Abundante, que está sobre ti, se manifestará para que desarrolles el máximo potencial en tu vida, salud, familia, economía y ministerio.

Por lo tanto, tómate de la Palabra de Dios, la Biblia, y has que suceda. Créele a Él, y has de la lectura y meditación de la Palabra de Dios la prioridad máxima en tu vida.

¡Recibe la Gracia Abundante para reinar!

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará (Sal 1.1-3).

Por difícil que parezca, ahora tú eres este(a) hombre (mujer) bienaventurado(a), y estás destinado, por la Palabra de Dios, para ser, en este Nuevo Año, un árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae;  todo lo que hagas, prosperará.

¿Cómo podrás hacer esto posible? ¡Sencillo!

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Jos 1.8).

¡Escrito está! Hazte el firme propósito de leer y meditar TODA la Biblia durante este año, ponla en tu mente, boca y corazón, y la fe crecerá en ti, y comenzarás a guardar y hacer todo lo que en Ella está escrito, y entonces (no antes, ni después, ni de ningún otra forma), harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

¡Dios lo dice! Y si Dios lo dice así, entonces forzosamente es Verdad y se cumplirá.

Otra cosa muy importante y necesaria para comenzar este año es que recuerdes siempre que,

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).

Por el Amor que Dios siente por ti, Jesús fue a la cruz y pago el precio de todos tus pecados para adoptarte en Su familia como un(a) Hijo(a) legítimo y hacerte partícipe de Su naturaleza mediante todas estas preciosas y grandísimas promesas.

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos  (1 Jn 3.1 BAD).

Dado que tú eres ese(a) Hijo(a) legítimo y amado(a) de Dios, despójate de la vieja naturaleza viciada como si fuera un vestido viejo, renuévate en el espíritu de tu mente, sabiendo, y creyendo, que eres un(a) Hijo(a) del Dios Altísimo y comienza a reinar con la Gracia Abundante, pues este año es el año de tu ESPLENDOR.

Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía (Sal 84.12).

¡Créele a Dios! ¡Créele a Su Palabra!

Toma todas y cada una de Sus promesas y vive este año sabiendo que primero el cielo y la tierra dejarán de existir antes que Dios, tu Padre, deje de cumplirte Su Palabra. Confía en Él y serás dichoso(a), pues Él lo hará.

¡Prepárate a reinar utilizando la Gracia Abundante que Dios, tu Padre, te ha dado!

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, este día me dispongo a comenzar un nuevo año con la certeza, la convicción, de quién yo soy. Señor Jesús, por lo que Tu hiciste, por Amor a mí, ahora tengo identidad, soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Hoy me olvido, ciertamente, de lo que está atrás y me extiendo a lo que tengo por delante, la meta, el premio del Supremo llamamiento de vivir esta vida como un(a) Hijo(a) del Rey. ¡Cómo pagar todo esto! ¡Cómo no vivir en Tu Gracia Abundante, precioso Dios! Declaro, en el nombre de Jesús, que este año será el mejor año de mi vida. Este es el año de mi sanidad y de una vida en salud. Llamo a la prosperidad económica y a la restauración de todos los lazos familiares. Bendigo mi casa y mi familia, declarando que Tú, glorioso Espíritu Santo, nunca faltarás en la vida y corazones de mis seres queridos y que tu Palabra morará abundantemente en todos nosotros. Llamo a la luz y la libertad que me dan el saberme un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Año Nuevo, tú serás el año de mi Esplendor donde voy a reinar mediante la Gracia Abundante. ¡En todas las cosas saldré más que vencedor(a) por medio de Tu Amor, mi Señor Jesús! ¡Todo lo puedo! ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡El Amor, el gozo y la paz son las características de mi Nueva Naturaleza en Cristo! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012

 


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Enero 1                                 Luc 5.27-39   /  Gen 1-2 /  Sal 1