viernes, 7 de diciembre de 2018

¡Cómo invalidar el Nuevo Pacto!


10 de Diciembre

¡Un Nuevo Pacto! ¡Un Pacto Eterno!

Por Riqui Ricón*

Pero más ha dicho Jehová el Señor: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto? Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno (Ez 16.59-60).

Lo más maravilloso de esta vida es saber que Dios es bueno y que te ama tanto que, a pesar de todos tus pecados, Él ha decidido establecer un Nuevo Pacto contigo; un pacto eterno que nadie pueda invalidar: un pacto de Amor. ¡Sólo por ti!

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).

Es hermoso saber que Jesús no viene a tu vida a condenarte, ni a reclamarte, ni a echarte en cara todo lo malo que has hecho, sino a ofrecerte una Vida totalmente Nueva a través del Nuevo Pacto en Su Sangre.

Él pagó, con Su propia Vida, el justo precio de todas tus transgresiones, pasadas, presentes y futuras. A través de Jesús, creyéndole a Dios, creyendo Su Palabra, puedes recibir el principal beneficio de este pacto sempiterno, que es ser ahora un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo.

Israel será salvo en Jehová con salvación eterna; no os avergonzaréis ni os afrentaréis, por todos los siglos… Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más... En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel (Isa 45.17, 22, 25).

Lo realmente asombroso de este Nuevo Pacto es que ya no depende de ti, ni de lo que tú puedas hacer o dejar de hacer; ahora depende íntegramente de Dios: Él lo prometió, Él lo hablo y Él lo cumplió. ¿Te das cuenta? ¡No depende de lo que hayas hecho, sino de lo que Jesús hizo al morir por ti en esa cruz!

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1 Jn 4.10).

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (Efe 2.4-9).

Amado(a), no te permitas albergar duda alguna acerca del Amor de Dios hacia ti. Recuerda que el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; y Jesucristo ha venido a tu vida para que tengas vida, y para que la tengas en abundancia (Jn 10.10).

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha (Efe 5.25-27).

Te puedes dar cuenta, claramente, del Amor de Dios al distinguir el alcance de este Nuevo Pacto: ser Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo significa que Jesucristo se entregó a sí mismo por ti, para santificarte, habiéndote purificado en el lavamiento del agua por la Palabra de Dios, con el propósito de presentarte, delante del Padre, glorificado(a), sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino hecho(a) ya, santo(a) y sin mancha: ¡Una Nueva Creación!

Gracias a tu Nueva Identidad como Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, ahora puedes amar a tu esposa de la misma forma en que Cristo Jesús amó a la Iglesia; y puedes sujetarte y respetar a tu esposo como al Señor.

Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado (Ro 5.5 NVI).

Así que, no es que lo tengas que hacer como algo de lo que careces, sino que lo puedes y lo tienes que hacer porque ya está dentro de ti por medio del Amor de Dios que el Espíritu Santo ya puso dentro de ti junto con tu Nueva Identidad.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Co 5.17).

Es por todo esto que puedes estar seguro(a) que Dios no te ha dejado ni te dejará. Sea cual sea la situación en la que hoy te encuentras puedes confiar y depender plenamente en Su Amor por ti. No hay problema, enfermedad o tribulación de la cual Él no te pueda librar, pero, sobre todo, y acorde con Su Palabra, no existe problema, enfermedad o tribulación de la cual Dios, tu Padre, no te quiera librar.

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo (1 Jn 4.4).

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, en verdad que es maravilloso creer y recibir éste, Tu Gran Amor por mí. Tú has decretado en Tu Palabra, la Biblia, que no me dejarás y que estarás conmigo hasta el fin de los tiempos; así que hoy puedo declarar con toda certeza, que Tú me librarás del lazo del cazador, de la peste destructora. Con Tus plumas me cubrirás, y debajo de Tus alas estaré seguro(a); escudo y adarga es Tu verdad, escudo y adarga es Tu Palabra. No temeré el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a mi lado mil, y diez mil a mi diestra; mas a mí no llegará, pues aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú, Señor Jesús, estás conmigo. Porque te he puesto a Ti, que eres mi esperanza, al Altísimo por mi habitación, no me sobrevendrá mal, ni plaga tocará mi morada. Pues a Tus ángeles mandarás acerca de mí, que me guarden en todos mis caminos. En las manos me llevarán, para que mi pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisaré; hollaré al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en Ti yo he puesto mi amor, Tú también me librarás; me pondrás en alto, por cuanto he conocido Tu nombre. Te invocaré, y Tú me responderás; Conmigo estarás Tú en la angustia; me librarás y me glorificarás. Me saciarás de larga vida, Y me mostrarás Tu salvación. Porque esta es la herencia de Tus Hijos y mi salvación de Ti, Señor Jesús, vendrá. Por el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús, ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo! Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Diciembre 10                                Efesios 5.21-33   /  Ez 16   Isa 45



¡Cómo resplandecer en esta Vida!


9 de Diciembre

¡Brilla con la Luz que YA ESTÁ en ti!

Por Riqui Ricón*

Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios… Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz  (Efe 5.1-2, 8 NVI).

Todo(a) hijo(a) amado(a) de su padre (que se sabe amado(a)), será un imitador(a) de su padre: hará lo que mira a su padre hacer y hablará lo que escucha a su padre hablar.

Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 50Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho (Jn 12.49-50).

Lo hermoso del Evangelio, las Buenas Noticias de Jesucristo, es que, sin importar como sea o haya sido tu relación con tu padre natural, de acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios, y no miente, si has aceptado a Jesucristo como el Señor y Salvador de tu vida ahora tú eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y tu Padre es el Todopoderoso quien te ama con todo Su Corazón.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).

Así es, Dios te ama tanto que prefirió entregar a Su propio Hijo, para pagar todos tus pecados, antes que perderte a ti. Jesús no vino a este mundo para señalar tus fracasos y pecados y condenarte, sino a pagar por ellos, para que tú ya no tengas que pagar y puedas recibir la Vida plena y abundante que Él te ofrece.

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos (1 Jn 3.1 BAD).

A este mundo le cuesta mucho trabajo aceptar un Dios así, lleno de Amor por ti. Un Dios que no mira tus pecados, ni fracasos, sino te mira a ti. Un Dios que ideo un Plan perfecto para que, cumpliendo toda justicia, tú fueras hecho(a) parte de Su familia como Hijo(a) y Heredero(a).

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente (1 Co 2.14).

Para el mundo es impensable que ahora te llames del nombre de Dios; unos piden señales para creer; otros piensan que estamos locos.

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador (Isa 43.1-3a).

Dios lo ha dicho y es la verdad; Él lo va a cumplir. Dios la ha hablado y Él lo va a ejecutar en tu Vida y para ti.

»Pero ahora, Jacob, mi siervo, Israel, a quien he escogido, ¡escucha! Así dice el SEÑOR, el que te hizo, el que te formó en el seno materno y te brinda su ayuda: “No temas, Jacob, mi siervo, Jesurún, a quien he escogido, que regaré con agua la tierra sedienta, y con arroyos el suelo seco; derramaré mi Espíritu sobre tu descendencia, y mi bendición sobre tus vástagos, y brotarán como hierba en un prado, como sauces junto a arroyos. Uno dirá: ‘Pertenezco al SEÑOR’ ; otro llevará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: ‘Yo soy del SEÑOR’, y tomará para sí el nombre de Israel.”  (Isa 44.1-5 NVI).

La única Verdad es la que sale de la boca de Dios y Él ha establecido en Su Palabra que tú eres Su Hijo(a) amado(a) por creer y recibir el precio que Jesús pagó por Amor a ti.

Entonces, efectivamente, puedes andar como Hijo(a) de luz y amar a tu próximo como a ti mismo(a), pues tú eres lo que Dios dice que eres, ni más, ni menos.

Les digo esto porque ustedes estaban antes en la oscuridad, pero ahora están en la luz del Señor. Por lo tanto, vivan como hijos que pertenecen a la luz (Efe 5.8 PDT).

La luz no se esfuerza por alumbrar, simplemente ES luz y alumbra. El Amor no intenta amar, ES Amor y, por lo tanto, ama. Tú eres como tu Padre es: lleno(a) de Amor y de luz. Recuerda que no se trata de algo que tienes que hacer o alcanzar, sino de alguien que tú ya eres gracias a Cristo Jesús y, por lo tanto, puedes y debes manifestarte como lo que ahora eres.

La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios (Ro 8.19-21 NVI).

¡Créele a Dios, creyendo Su Palabra!

Así que, sábete amado(a) por Dios, pues esa luz y ese Amor ya están en ti, en tu Nueva Naturaleza. Y si estás enfrentando algún tipo de enfermedad, problema o aflicción, puedes confiar que el mismo Dios y Padre que te ha dado la identidad de Hijo(a) ha prometido guardarte y darte la victoria dondequiera que vayas.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas (Jos 1.9).

y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén (Mat 28.20b).

¡Tú has nacido de Dios, ya no practicas más el pecado, pues Cristo Jesús te guarda y el demonio no te toca!

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca (1 Jn 5.18).

Este es tu día y este es tu tiempo. ¡Vive como un(a) Hijo(a) de Luz!

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Co 10.3-5).

Oremos en voz audible:

Amado padre celestial, muchas gracias porque, en Cristo Jesús, me has constituido Tu Hijo(a) y puedo vivir mi vida con Tu Luz y con Tu Amor. Me determino, con Tu ayuda, Espíritu Santo, a andar en luz y amor. Me despojo de todo engaño y mentira, así como del pecado que me asedia, y corro con constancia y persistencia la carrera que tengo delante poniendo mis ojos en Ti, Señor Jesús, el autor y consumador de mi fe. No temeré a nada, ni a nadie, porque Tú estás conmigo; Tú me redimiste; me pusiste nombre, Tuyo yo soy. Cuando pase por las aguas, Tú estarás conmigo; y si por los ríos, no me anegarán. Cuando pase por el fuego, no me quemará, ni la llama arderá en mí, porque Tú, Señor Jesús, eres mi Salvador. Creo y recibo éste Tu Gran Amor por mí que me hace libre, sano(a), prospero(a) y feliz, pues en todos mis problemas soy más que vencedor(a). En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Diciembre 9                                  Efesios 5.1-20   /  Ez 14-15   Isa 44



¿Por qué es tan importante comprender y CREER que eres Nacido(a) de Nuevo?


8 de Diciembre

¡Algo totalmente Nuevo y asombroso!

Por Riqui Ricón*

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad… Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados (Isa 43.18-19, 25).

Estamos viviendo los tiempos más emocionantes en la historia de la humanidad. En Verdad que es maravilloso vivir esta vida tomados de la mano y de la Palabra de Dios.

700 años antes de Cristo, hace aproximadamente 2700 años, Dios prometió que haría algo Nuevo, algo totalmente diferente: Esas vidas secas y solitarias, llenas de rebelión y de pecado, que no pueden, ni podrán nunca agradar a Dios, serían transformadas por Su Amor; serían renovadas de tal forma que Dios ya no podrá acordarse jamás de sus pecados. ¡Asombroso!

… porque la vieja naturaleza pecaminosa que está en nosotros, siempre se rebela contra Dios. Nunca ha obedecido la ley de Dios y nunca podrá obedecerla (Ro 8.7 BAD).

¿Cómo es posible que Él esté dispuesto a perdonar y olvidar todo lo que tú hiciste con tu vida? Sólo por Amor.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn 3.16-17).

A punto de terminar un año más, te animo a que no dudes más y lo tengas por cierto, que Dios te ama tanto que prefirió entregar a Su propio Hijo, para pagar todos tus pecados, antes que perderte a ti.

Y no solamente Dios te amó para pagar y perdonarte tus pecados, sino que ahora Él mismo te llama Hijo(a) Suyo(a).

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! Naturalmente, como la mayoría de la gente no conoce a Dios, no comprende por qué lo somos  (1 Jn 3.1 BAD).

Y eso no es todo, sino que, además, diseño un Plan perfecto para asegurarse que Él disfrutaría de tu presencia y compañía por toda la eternidad.

¿Cómo se aseguró Dios que tú ya no vuelvas atrás? Haciendo algo totalmente Nuevo, llevando a cabo Su Plan de Redención con el cual te liberó total y permanentemente del pecado y de la muerte.

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Ro 8.2).

Esto lo logró a través de la muerte y resurrección de Jesucristo con la cual te dio una Nueva Vida y te dotó de una naturaleza totalmente Nueva y diferente.

¿Qué otra cosa podemos decir? ¿Seguiremos pecando, para que Dios pueda manifestar más ampliamente su gracia salvadora? ¡De ninguna manera! No podemos seguir viviendo bajo el dominio del pecado después de haber muerto en lo que al pecado respecta. Entended esto: todos los que hemos sido bautizados en el nombre de Cristo Jesús, por el hecho mismo del bautismo estamos unidos a él en su muerte. Simbólicamente, nuestra vieja naturaleza amante del pecado quedó muerta y sepultada con Cristo en el bautismo, para que podamos andar en una maravillosa vida nueva, de acuerdo con la nueva vida que él recibió al ser resucitado de entre los muertos por el glorioso poder de Dios Padre. De este modo pasamos a formar parte de él mismo. Por así decirlo, cuando él murió, nosotros morimos con él, pero ahora compartimos su nueva vida porque también resucitamos con él en su resurrección (Ro 6.1-5 CST).

Tú no eres más la misma persona que antes eras. Tú no eres más ese(a) viejo(a) pecador(a) sujeto(a) a la ley del pecado y de la muerte. ¡No! ¡Nunca más! Es Satanás el único interesado en que sigas viviendo bajo el dominio del pecado después de haber muerto en lo que al pecado respecta.

Tu vieja naturaleza amante del pecado quedó muerta y sepultada con Cristo, para que puedas andar en una maravillosa Vida Nueva, de acuerdo con la Nueva Vida que Él recibió al ser resucitado de entre los muertos por el glorioso poder de Dios Padre. De este modo pasaste a formar parte de Él mismo. Pues, cuando Jesús murió, tú moriste con Él, y ahora compartes su Nueva Vida porque también resucitaste con Él en Su resurrección.

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre,  que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre,  creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad (Efe 4.22-24).

Por medio de tu fe en Jesús [por medio de creerle a Dios, creyendo Su Palabra], Dios te ha hecho una nueva especie de ser que no existía antes: Un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Justificado(a), perdonado(a), santificado(a) y perfeccionado(a) para recibir la Vida Eterna, la Vida Plena y Abundante que sólo pueden vivir los legítimos Hijos de Dios.

Por esto, por la Palabra de Dios, tú estás habilitado(a) y capacitado(a) para despojarte del (la) viejo(a) hombre (mujer), que está viciado(a) conforme a los deseos engañosos, y puedes renovarte en el espíritu de tu mente para vestirte del (la) Nuevo(a) hombre (mujer), creado(a) según Dios en la justicia y santidad de la Verdad.

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Jn 10.10).

Satanás siempre tratará de mentirte hasta que le creas y así matarte y destruirte; pero Jesús te ha dado Su Palabra, la Biblia, para que creyéndole a Dios, creyendo Su Palabra, tú tengas Vida y la tengas en abundancia.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Co 5.17).

Estas son las buenas noticias, el Evangelio de Jesucristo, que, por Su muerte y resurrección, ahora ya eres un(a) Nuevo(a) hombre (mujer) creado(a) según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Pero ahora, así dice el SEÑOR, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: «No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. Yo soy el SEÑOR, tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador; yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate, a Cus y a Seba en tu lugar. A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra. No temas, porque yo estoy contigo; desde el oriente traeré a tu descendencia, desde el occidente te reuniré. Al norte le diré: “¡Entrégalos!” y al sur: “¡No los retengas! Trae a mis hijos desde lejos y a mis hijas desde los confines de la tierra. Trae a todo el que sea llamado por mi nombre, al que yo he creado para mi gloria, al que yo hice y formé.” » (Isa 43.1-7 NVI).

Ahora bien, la pregunta que hay que responder es, ¿por qué no vives o te sientes así? Simple, porque todo esto se recibe por medio de la fe, es decir, sabiendo que si Dios lo dice en Su Palabra, entonces, esta es la Verdad, sin importar cómo te sientas o te veas a ti mismo(a).

Lo crees y lo recibes porque está en la Biblia y así Dios lo dice. Lo crees y lo recibes despojándote (quitándote de encima) esa vieja naturaleza.

Lo crees y lo recibes al renovarte en el espíritu de tu mente con la Palabra de Dios, quien claramente establece que, por medio de Jesucristo, tú ya no eres más esa vieja persona, pues la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús, te ha hecho libre de la ley del pecado y de la muerte.

Lo crees y lo  recibes al aceptar que ahora tú eres ese(a) Nuevo(a) hombre (mujer) creado(a) según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Tú ahora eres ese(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y, por lo tanto, eres totalmente capaz de vivir la vida justa y santa que se compró para ti a precio de la Sangre de Cristo Jesús.

No se trata que intentes ser algo o alguien que difícilmente podrías ser, sino que creas que, por el Poder y el Amor de Dios para contigo, ahora eres esa persona que Dios dice en Su Palabra que tú ya eres.

Porque yo, el SEÑOR, hablaré, y lo que diga se cumplirá sin retraso. Pueblo rebelde, mientras ustedes aún tengan vida, yo cumpliré mi palabra. Lo afirma el SEÑOR omnipotente.” » El SEÑOR me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, el pueblo de Israel anda diciendo que tus visiones son para un futuro distante, y que tus profecías son a largo plazo. Por lo tanto, adviérteles que así dice el SEÑOR omnipotente: “Mis palabras se cumplirán sin retraso: yo cumpliré con lo que digo. Lo afirma el SEÑOR omnipotente.” » (Ez 12.25, 28 NVI).

¡Dios no puede mentir!

Así que, ¡Jamás serás avergonzado(a) por haber creído la Palabra de Dios!

Esto, mi amado(a) amigo(a), es algo totalmente Nuevo y diferente. Esto es lo que significa ser Nacido(a) de Nuevo. No es algo que tu tengas o debas conseguir, sino que es algo que tú ya eres; es lo que Jesús hizo por Amor a ti al  morir en esa cruz y luego resucitar de entre los muertos venciendo a la muerte por ti.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo (Jn 11.25-27).

Si puedes creer, ¡al que cree todo le es posible!

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, yo he decidido creerte a Ti, creer Tu Palabra, por lo tanto, creo y recibo esa Nueva Naturaleza que adquiriste para mí al precio de la muerte y resurrección de Tu Hijo, Jesús. Me despojo del engaño y la mentira que me quieren convencer que sigo siendo la misma persona fracasada y pecadora y que nada o poco ha cambiado en mi vida. No recibo esa vieja naturaleza. ¡Mi Vida ha cambiado por completo! ¡Yo, _____________ (tu nombre aquí), he sido justificado(a) en la Sangre Preciosa de Cristo Jesús! ¡Yo, _____________ (tu nombre aquí), he sido perdonado(a) por el infinito Amor de mi Padre celestial! Gracias, Señor Jesús. Hoy renuevo mi mente y mi entendimiento con Tu Palabra. Soy un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, no de simiente corruptible sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre. He sido regenerado(a) conforme a Dios en la justicia y santidad de la Verdad. Creo y recibo este Tu gran Amor, mi Dios. Por tanto declaro que soy sano(a), soy libre, soy próspero(a). Espíritu Santo, recibo Tu Amor, gozo y paz para vivir esa Vida Plena y abundante, siempre en victoria, que Tú planeaste para mí. En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Diciembre 8                         Efesios 4.17-32   /  Ez 12-13   Isa 43



¿Qué esperar para el año entrante?



7 de Diciembre

¡Plenitud!

Por Riqui Ricón*

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Ef 4.13).

¡Propósito! Esta es la característica en la vida de cualquier Hijo(a) de Dios NACIDO(A) DE NUEVO.

De acuerdo a la Biblia, que es la Palabra de Dios, quien no puede mentir, ahora, en Cristo Jesús, tú tienes una naturaleza totalmente nueva y diferente; tú has Nacido de Nuevo no de simiente corruptible, sino de la semilla incorruptible que es la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 P 1.23). Tu origen, tu inicio en esta Nueva Vida es Cristo Jesús, pues Él es el Verbo, la Palabra, de Dios.

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres...  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad (Jn 1. 1-4, 14).

Si tu origen es Cristo Jesús, ¿cuál es, entonces, el propósito de ésta tu Nueva Vida? El propósito de ésta tu Nueva Vida es desarrollar esa semilla, esa identidad que ya está dentro de ti, puesta ahí por el Espíritu Santo. Eres embajador(a) en nombre de Cristo y has sido hecho(a) por Dios conforme a la imagen de Su Hijo, Jesucristo.

De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre (Jn 14.12).

Llegar a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Jesús NO es cuestión de intentar desarrollar cualidades que pareciera que careces de ellas o que no las tuvieras en absoluto. ¡No! Llegar a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Jesús SI es cuestión de creer, creer que, por lo que Jesús hizo por ti en la cruz y por haber vencido a la muerte al resucitar de entre los muertos, ahora eres la persona que Dios dice en la Biblia que tú ya eres.

Este trabajo debe continuar hasta que estemos todos unidos en la misma fe y en el mismo conocimiento del Hijo de Dios. Debemos seguir creciendo hasta que seamos maduros como Cristo y compartamos su perfección (Efe 4.13 PDT).

Por el otro lado, llegar a la unidad de la fe significa creerle a Él, creerle a Su Palabra y hacer de la Biblia la norma máxima de tu existencia. El primer paso para llegar a la unidad de la fe es comenzar por creer en Su Amor, pues es por Su Amor y sólo por Su Amor que tú, efectivamente, eres el (la) Hijo(a) que Dios ama.

MIREN CUÁNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! (1 Jn 3a. BAD).

¿Sabías que Dios te ama CON EL MISMO AMOR con el que ama a Su Hijo Jesús?

yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí (Jn 17.23 Biblia al Día).

La Biblia te confronta y te hace reflexionar, ¿qué más estatura de la plenitud de Cristo puedes alcanzar que saber que, por el precio que Él ya pagó, Su sacrificio en la cruz, Su muerte y Su resurrección, tú ya eres tal y como Él es?

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo (1 Jn 4.16-17).

Ahora ya lo sabes, pues está escrito en la Palabra de Dios, pero, ¿podrás creerlo? ¿Podrás creer que lo que dice la Biblia es la Verdad ya que es la Palabra de Honor de Dios?

¡Claro que sí! ¡Tú eres un(a) Hijo(a) del Rey! ¡Tú eres un(a) Hijo(a) de Dios!

Ser perfeccionado en el Amor significa recibir la identidad de Hijo(a) que Jesús ya pagó por ti. Y eso, mi amado(a), ¡eso es la plenitud de Cristo Jesús!

Oremos en voz audible:

Amado Padre celestial, que grandioso es saber que me amas tal y como amas a Jesús. Entre más estudio y medito Tu Palabra, la Biblia, más conozco de Tu Amor por mí y más me maravillo de lo perfecto y asombroso que es tu Plan de Redención. Me has hecho Nueva creatura, esto es, Nueva creación, esto es, una nueva especie de ser que no existía antes, esto es, un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. ¡Oh, amado Señor Jesús! Gracias por tanto Amor. Tú Palabra es la Verdad y yo soy la persona totalmente Nueva que Tú dices que ahora soy. No voy a escuchar, ni a creer, las voces de fracaso y derrota que quieren impedir que me manifieste a la estatura del varón perfecto que eres Tú, Jesucristo. Yo no he recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que he recibido el espíritu de adopción por el cual clamo, ¡Abba, Padre! Tú me has llamado en justicia y me sostienes de la mano. Tú eres el que me guarda y, por lo tanto, el maligno no me toca. Me determino, con tu ayuda, Espíritu Santo, a cumplir el propósito de mi estancia aquí en la tierra: manifestarte a Ti, Jesús, haciendo las cosas que Tu hiciste y aún mayores. Así que, resisto al espíritu de temor y duda. Recibo la Plenitud de Cristo. ¡Soy sano(a)! ¡Soy libre! ¡Soy próspero(a)! ¡Soy dichoso(a)! ¡Soy Hijo(a) del Rey! En el nombre de Jesús. Amén.

 Nota Importante:

¿Cómo me hago Hijo de Dios? ¿Cómo establezco una relación con el Todopoderoso?

Sólo haz la siguiente oración en voz audible poniendo toda tu atención y corazón a lo que le estás diciendo a Dios:

Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen María para pagar todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el día de hoy que sí acepto. ¡Sí acepto tu sacrificio en la cruz! ¡Sí acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la última gota por Amor a mí! Te abro mi corazón y te invito a entrar porque quiero, Señor Jesús, que desde hoy y para siempre Tú seas mi único y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Señor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple oración y profesión de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz admirable. ¡Hoy he Nacido de Nuevo! ¡Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! ¡Ahora Tú eres mi Padre! ¡Nunca más estaré solo(a)! Nunca más viviré derrotado(a). En el nombre de Jesús. Amén.

*Ricardo C. Peredo Jaime   © 2012


Lectura y Meditación de la Palabra de Dios

Haz estas lecturas diarias y al final de un año habrás leído toda la Biblia.

Diciembre 7                                  Efesios 4.1-16   /  Ez 10-11   Isa 42